Pasillo largo de supermercado con estanterías llenas de productos y una persona al fondo

Alarma por varias intoxicaciones en España: retiran de urgencia un conocido producto

Las autoridades han pedido extremar las precauciones ante el consumo crudo o cocido de este producto

Nueva alerta alimentaria en España, esta vez por un producto muy popular en la gastronomía de algunas zonas de nuestro país: los caracoles. En concreto, varias partidas de caracoles estarían detrás de los brotes infecciosos detectados principalmente en las provincias de Sevilla, Córdoba y Jaén. Los afectados empezaron a notar síntomas extraños poco tiempo después de consumir los caracoles.

En concreto, según explican en lavozdelsur.es, los afectados experimentaron vómitos, diarreas y mareos aproximadamente una hora después de comer. Afortunadamente, la situación no se alargó durante mucho tiempo. Eso sí, rápidamente se trasladó una alerta sanitaria al Ministerio de Sanidad, y se activaron los protocolos para detectar e investigar otros posibles casos.

Alerta sanitaria por varias partidas de caracoles contaminados

Según el medio citado, los caracoles responsables de las intoxicaciones fueron importados desde Marruecos. Eso sí, la empresa encargada de su distribución es una empresa de la provincia de Sevilla.

Un plato blanco lleno de caracoles cocidos
Varias personas empezaron a notar síntomas al poco de comer caracoles | Getty Images

Hasta este momento, las intoxicaciones detectadas se han producido tanto en esta última, Sevilla, como en Córdoba y Jaén. Ahora bien, no se descarta que en otras zonas también se hayan producido. Vale la pena mencionar que, según el Servicio Andaluz de Salud (SAS), hace ya muchos días que no se han detectado nuevas intoxicaciones.

Los caracoles han sido retirados de los puntos de venta

Siguiendo los protocolos habituales para este tipo de situaciones, las autoridades reaccionaron en cuanto se detectó el problema. Las partidas de caracoles contaminadas o con sospechas fueron retiradas inmediatamente de los puntos de venta y distribución.

Eso sí, es posible que algunos caracoles se hayan seguido vendiendo en algunos establecimientos. Por ello, las autoridades piden maximizar las medidas de prevención y adquirir los productos solo en los puntos de confianza. 

La posible causa de la contaminación

Tal como explica lavozdelsur.es, una posible causa a las intoxicaciones detectadas tras el consumo de caracoles podría ser la presencia de alcaloides. Estos habrían sido producidos por retama blanca, encontrada en las mallas en las que se transportaban los caracoles desde el país vecino.

Caracoles cocidos en salsa
Los caracoles retirados habían sido importados desde Marruecos | Getty Images

Como hemos dicho, la intoxicación se manifiesta poco tiempo después de consumir los productos contaminados. Vómitos, diarreas y mareos son los principales efectos, y suelen desaparecer pasado un tiempo. Los equipos de vigilancia del SAS, así como otras autoridades sanitarias, siguen en alerta por la posible aparición de rebrotes.

En este sentido, se recomienda a los consumidores extremar la precaución ante el consumo de caracoles que puedan pertenecer a las partidas retiradas. Esta recomendación se aplica tanto a los caracoles comprados crudos como a los cocinados.

El caso recuerda a otro similar que tuvo lugar en el año 2016. En aquel entonces, la presencia de alcaloides en las mallas de los caracoles también desembocó en varias intoxicaciones. Fue la Universidad de Córdoba la que estudió la presencia del compuesto en los caracoles tras lo sucedido.

Pinchos de caracol con rebanadas de pan sobre un plato
Las autoridades siguen en alerta ante posibles rebrotes | Getty Images

Retiran un embutido español por problemas en el etiquetado

Recientemente, las autoridades también retiraron un conocido embutido español de los puntos de venta, si bien en ese caso ningún consumidor sufrió ninguna intoxicación. Se trata de una morcilla de arroz con piñones, cuyo problema fue la presencia de trazas de avellanas. Este último ingrediente fue el que las autoridades detectaron que faltaba en la etiqueta, lo que podía inducir en error a los alérgicos.

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) pidió a todas las personas que hayan podido adquirir el producto que no lo consuman. Siempre, claro está, que se tenga constancia de alguna alergia a las avellanas. Para el resto de la población, el consumo del producto no comporta ningún tipo de riesgo.