Mujer revisando la nevera

El popular plato que comemos en España y pone en peligro tu salud con cada bocado

Aunque podemos pensar que es una opción nutritiva y saludable, en realidad dispara nuestros niveles de colesterol

Debemos tener especial cuidado a la hora de pensar que el colesterol es siempre malo. De hecho, en el cuerpo, esta grasa es esencial para la síntesis de muchas hormonas y contribuye a la fortaleza de las membranas que rodean las células.

Se estima que alrededor del 30% del colesterol que circula por nuestro organismo lo aportan los alimentos que consumimos. El resto es producido naturalmente por el hígado. Sin embargo, abusar de determinados alimentos puede hacer que el nivel de nuestro colesterol en sangre aumente, y hay un plato en concreto que es tremendamente perjudicial...

La popular comida que es una auténtica bomba de colesterol

A pesar de que nuestro país no es de los que más consumen esta comida, esto no quita que haya ido ganando cierta popularidad. Algo que genera cierta preocupación entre los expertos en nutrición, ya que se trata de una auténtica bomba de calorías y colesterol. El plato que hace aumentar notablemente los niveles de colesterol en sangre es la carne de pato, muy popular en los restaurantes asiáticos

Hoy en día, la variedad de pato más consumida en nuestro país es el pequinés. La carne que se consume proviene principalmente de la pechuga y los muslos. Lo cierto es que destaca por el hecho de ser una carne especialmente suculenta, que combina muy bien con muchas recetas por su elevado contenido en grasas.

Carne de pato
La carne de pato es un alimento con mucho colesterol y grasas saturadas | Getty Images

Pero hay un problema. Aunque el pato ofrece una gran cantidad de valores nutricionales que incluyen grasas saludables, proteínas, minerales y vitaminas, tiene un alto contenido de grasas saturadas y colesterol no saludables.

No en vano, la mayor parte del peso y valor calórico del pato proviene de la grasa. La carne de pato cruda, que contiene piel y carne, contiene 39,34 gramos de grasa por cada 100 gramos.

La grasa contiene 9 calorías por gramo. Una porción de 100 gramos de carne de pato contiene aproximadamente 354 calorías de grasa. De acuerdo a la American Heart Association, la mayoría de los adultos necesitan entre 56 y 77 gramos de grasa al día.

Los tipos de grasas que encontramos en la carne de pato

La mayor parte de la grasa en la carne de pato se compone de grasas monoinsaturadas saludables. Estas pueden ayudar a reducir los niveles de lipoproteínas de baja densidad o colesterol malo y mejorar la salud cardiovascular en general.

Pato
Aunque pueda resultar muy apetitoso, debemos consumirlo de forma muy moderada | Getty Images

De los 39,34 gramos de grasa total en una porción de 100 gramos de carne de pato, alrededor de 18,7 gramos provienen de grasas monoinsaturadas. Ahora bien, no nos podemos confiar, ya que este alimento también  contiene una gran cantidad de grasas saturadas, ya que aporta más de 13 gramos por cada 100 gramos de producto.

Mientras que las grasas monoinsaturadas reducen el colesterol en la sangre, la ingesta de grasas saturadas se asocia con niveles altos de colesterol malo y un mayor riesgo cardiovascular.

Por último, podemos mencionar la presencia, en mucha menor cantidad, de las grasas poliinsaturadas. Concretamente, la carne de pato contiene alrededor de 5 gramos de grasa poliinsaturada por porción de 100 gramos. Al igual que los ácidos grasos monoinsaturados, los ácidos grasos poliinsaturados pueden ayudar a reducir el colesterol malo y mejorar la salud cardiovascular.

Un plato de muslo de pato con patatas al vapor
La popularidad de la carne de pato se ha disparado en los últimos años | Getty Images

¿Y qué ocurre realmente con el colesterol?

Lo cierto es que una porción de 100 gramos de carne de pato contiene 76 miligramos de colesterol. El cual puede aumentar el riesgo de enfermedad cardiovascular cuando se consume en exceso.

En el caso de las distintas autoridades sanitarias, recomiendan consumir menos de 300 mg de colesterol por día y 200 mg o menos si tiene antecedentes de problemas cardiovasculares. Por tanto, como vemos, la clave está en no abusar en el consumo de la carne de pato, dejándola únicamente para un consumo más bien ocasional.