Imagen de una persona rascándose la piel

Lo primero que debes hacer si te pica una mosca negra o una garrapata

Las picaduras de estos insectos son el motivo de consulta médica más habitual en verano

Son muchas las personas que esperan ansiosas las vacaciones de verano. El buen clima y el tiempo libre incitan a ir a lugares como la playa o el río. Pero hay que ser precavidos, porque muchos de esos planes pueden verse afectados por algo tan simple como una picadura. 

El problema más habitual del verano: las picaduras

¿Quién no conoce a alguien a quien le haya picado un insecto, un mosquito o una medusa? Incluso puede que lo hayas vivido en primera persona. Si es así no es de extrañar, pues las consultas médicas se han llegado a disparar durante los meses de verano por tratar este tipo de infortunios.

Un mosca negra con las alas desplegadas y fondo verde
Las picaduras de la mosca negra son tremendamente dolorosas | Getty Images

El periodo más crítico abarca desde junio a septiembre. Estos son los meses donde existe mayor actividad por parte de las personas y, por consiguiente, aumenta la probabilidad de que podamos sufrir algunas de estas picaduras. De hecho, la parte de población más susceptible a ellas son los menores de 19 años.

Da igual si estamos en la playa o en la montaña, porque en ninguno de los dos sitios estaremos exentos. En el primer caso podría ser más fácil que nos topásemos con alguna medusa, mientras que en el segundo podrían invadirnos algunos insectos como las avispas, las abejas, el mosquito tigre o la mosca negra.

¿Qué hacer si sufrimos alguna picadura?

Ante esa situación es importante que no perdamos la calma y estemos lo más tranquilos posible. Es muy frecuente que tras recibir alguna picadura nos pueda empezar a molestar, pero debemos actuar de manera eficaz para reducir esa incomodidad.

El frío local es la medida más conocida y extendida ante cualquier picadura. Es efectivo y ayuda a evitar que la inflamación local vaya a más, sobre todo en insectos. Ahora bien, cuando se trata de animales marinos la recomendación es aplicar calor, justo lo contrario.

Por ejemplo, si nos picase una medusa, lo primero que deberíamos hacer es deshacernos de los tentáculos. Para ello la mejor solución es sumergirnos en el agua del mar y posteriormente aplicar calor en la zona afectada, ya que las medusas suelen contener toxinas que se inhiben a altas temperaturas.

Primer plano de la picadura de una medusa en un brazo
Ejercer calor sobre las picaduras de medusa puede ser efectivo | Getty Images

Si por el contrario nos encontrásemos ante una picadura de garrapata, lo que deberíamos hacer en primer lugar es extraerla. Pero debemos ser cuidadosos con este aspecto, ya que es importante que al sacarla no quede ningún resto orgánico al que nuestro cuerpo pueda reaccionar. La manera más efectiva de sacarla es con pinzas, así que lo aconsejable es visitar a un médico.

Normalmente estas picaduras desaparecen por si solas. Por ello, no hace falta tratamiento y lo único que deberemos tener es paciencia. Lo más común es que tras recibir la picadura, esta desaparezca durante los próximos 2-3 días.

¿En qué casos debemos acudir directamente al médico?

Aunque en la gran mayoría de casos sea así, debemos estar pendientes de algunas señales. Andrés Casanova y Pablo Hernández, dermatólogos del Hospital General de Valencia, señalan que tras las picaduras es muy normal padecer algún tipo de lesión inflamatoria en la piel. En estos casos, podría tardar entre 5 y 7 días en desaparecer.

Ahora bien, si vemos que el picor o la inflamación no desaparecen con el paso de los días, tendremos que tomar otras medidas y pedir ayuda médica. En este sentido, si nos encontramos ante una reacción local lo más probable es que nos receten determinadas cremas o pomadas que contengan corticoides o y/o antihistamínicos.

Es importante que el personal médico pueda ver y valorar cada caso. Ante una picadura insistente podríamos caer en el peligro de que se volviese a infectar y entonces sería necesario un tratamiento antibiótico. Evidentemente, si sentimos sensación de ahogo debemos pedir ayuda inmediata.