Dos pequeños anisakis junto a un filete de pescado en un plato

El pescado más seguro que puedes comprar en España: nunca está infectado por anisakis

Si te preocupa la presencia de parásitos en el pescado, tienes que conocer el que tiene menor riesgo de todos

En España, el consumo del pescado  está muy normalizado y es uno de los alimentos básicos de la dieta mediterránea. Por lo tanto, es natural sentir curiosidad por la calidad  de los pescados que más consumimos o compramos.

Algunas estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) demuestran que cada español consume de media 42 kg de pescado y marisco al año. Mientras que la media mundial se establece en los 18 kg. Pero, ¿es seguro todo el pescado que consumimos?, y ¿existe un pescado más seguro que otro? A continuación, les resolveremos estas dudas  tan importantes.

¿Qué son los anisakis?

Algunos estudios demuestran que existe un riesgo  real de encontrar anisakis en el pescado que consumimos. Aunque los alimentos pasen por exhaustivos controles de calidad, siempre existe la posibilidad de que no se hayan percatado de su presencia. Para entender mejor el riesgo que suponen los anisakis, se debe comprender que son parásitos  que pueden provocar problemas digestivos y reacciones alérgicas entre los consumidores.

Su presencia se encuentra en los pescados que se consumen crudos, muy comunes en la preparación del sushi. Si optas por cocer, freír, hornear... el pescado, destruirás al parásito directamente y no existirá el riesgo de enfermar por su consumo.

Anisaki en salmón sobre una base de color negro
El anisakis suele tener un color blanquecino y mide unos 3 centímetros | Getty Images

Entre los síntomas más comunes se encuentra la aparición de un dolor intenso en el abdomen junto a náuseas y vómitos. Lo normal es que duren solo unos días, pero algunas personas han experimentado molestias de forma más prolongada.

El Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo ha demostrado que España podría ser el país de Europa con mayor cantidad de casos  relacionados con el consumo de anisakis. Se estima que aparecen unos 8.000 casos al año.

El pescado más seguro y que casi nunca está infectado

Los peces de cultivo  son los que menor riesgo tienen de padecer infecciones causadas por anisakis. Estos peces son el resultado de la técnica de crianza y recolección de pescados y moluscos conocida como acuicultura, la más frecuente en nuestro país.

Es decir, si te preocupan los anisakis, asegúrate de que el pescado que compras proviene de la acuicultura. Una investigación ha demostrado que aunque dicho parásito puede aparecer de forma esporádica, lo usual es que no llegue a infectar  al pescado de cultivo.

Solo el 10% de los anisakis lo consigue. Una cifra muy pequeña en comparación al riesgo de pescado obtenido mediante otras técnicas.

Balsas de agua con pescados, acuicultura
La mayoría de pescado que compramos proviene de esta técnica de crianza y obtención | Getty Images

Pese a la preocupación que pueda suscitar el riesgo de los anisakis, el grupo de investigación  de Zoología Marina de la Universidad de Valencia es contundente. Ha demostrado que no es tan grave  como parece. El estudio ha querido investigar sobre cómo  actúan las especies de cultivo cuando entran en contacto con el anisakis.

Los resultados  demuestra que la posibilidad de que la infección de los anisakis prolifere en un pescado es bastante complicada debido a los procesos antiparasitarios  durante la ingesta y digestión del pez.

Como explica La Vanguardia, si el anisakis es hoy en día un problema de salud es por «la práctica cada vez más extendida de destripar  los pescados en alta mar y arrojar sus vísceras al agua". "Otros peces se las comen y se infectan, propagándose así el parásito", asegura el especialista Vithas Nisa. Naturalmente, la popularidad del sushi y otros preparados con pescado crudo o poco cocinado también tiene parte de la culpa.

Preparación de sushi sobre una esterilla de bambú
El sushi es uno de los alimentos que más expone al consumidor | Getty Images

Algo que llama la atención  es que los parásitos que parecían más sanos no siempre conseguían infectar al pescado y aquellos que no se movían y aparecían deteriorados sí lo hacían. Esta investigación ha abierto la puerta de otras líneas  para seguir investigando la presencia de los anisakis en los productos que consumimos.

El equipo de investigación ha constatado que el tiempo medio para que un pescado sea infectado, es el de 6 horas. Mientras transcurre ese espacio temporal, los anisakis se establecen en el sistema digestivo  de los pescados y se establecen en la cavidad visceral.