Añadiendo sal a la comida

El peligro real de echarle sal a la comida que muchos españoles ignoran o desconocen

Los expertos han alertado en más de una ocasión que tendemos a consumir más sal de la debida. Pero, ¿cuáles son sus efectos reales en nuestro corazón y en las arterias?

Se estima que los españoles consumimos alrededor de 9,8 gramos de sal al día. Una cifra que, aunque pueda parecer muy alta, es relativamente baja en comparación con otras naciones. En algunos países el consumo de sal puede llegar a alcanzar tranquilamente los 15 gramos diarios.

Siguiendo con más estadísticas, se estima que más del 25 por ciento de la población mundial sufre hipertensión arterial, mientras que en España alcanza el 20 por ciento. En algunos países, como Indonesia, Argentina o Brasil, esta cifra puede llegar a superar el 40 por ciento.

Se trata de un problema muy preocupante, especialmente si tenemos en cuenta que la hipertensión arterial aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. Recordemos que estas enfermedades son las principales causas de muerte en todo el mundo. En este sentido, la sal juega un rol fundamental en la prevención de estas enfermedades...

¿Cuáles son los efectos de la sal en nuestro cuerpo?

Es normal que muchos médicos sientan cierta preocupación por las consecuencias que puede tener para nuestra salud un consumo excesivo de sal. Y es que tomar mucha cantidad de sal origina problemas con la retención de líquidos. Aunque es cierto que la mayoría de las consecuencias de esta retención son meramente estéticas.

Poniendo sal a la comida
El exceso de sal en la comida es muy malo para nuestro organismo | Getty Images

Por ejemplo, las mujeres que retienen líquidos presentan una mayor propensión a sufrir de celulitis. Además, la sal, al resecar los tejidos, puede acelerar el envejecimiento de la piel, al igual que el sol o el cigarrillo.

Pero la sal también tiende a atacar los tejidos internos. De hecho, dado que los tejidos internos pierden su elasticidad natural, aumenta el riesgo de desarrollar edemas. También aumenta el riesgo de sufrir hipertensión arterial, por lo que aumenta el riesgo de accidentes potencialmente mortales.

En este sentido, está claramente demostrado que un consumo excesivo de sal puede provocar, en algunas personas, insuficiencia cardíaca o renal. Por otro lado, también debemos mencionar que distintos estudios han relacionado la ingesta excesiva de sodio con la osteoporosis.

En última instancia, la sal podría promover la aparición de ciertos tipos de cáncer del sistema digestivo. Mientras que quienes presentan cierta propensión a la inflamación, o que han sufrido trastornos cardiovasculares o hipertensión arterial, deben evitar su consumo al máximo.

Señales de que estás consumiendo mucha sal

Como hemos visto, el exceso de sal puede tener consecuencias muy negativas para la salud. Retención de líquidos, envejecimiento de la piel, enfermedades cardiovasculares, mayor riesgo de deterioro cognitivo, presión arterial alta, riesgo de edema, insuficiencia cardíaca o renal... y la lista continúa.

Pero hay algunos síntomas o señales que pueden servirnos de advertencia para saber si hemos consumido o estamos consumiendo más sal de la debida:

1. Sed

Los productos (a menudo industriales) que contienen mucha sal aumentan nuestra sensación de sed porque el sodio afecta el equilibrio de líquidos en nuestro cuerpo. Por tanto, si hemos comido algo y luego nos entra muchas ganas de beber agua, posiblemente sea debido a que hemos consumido mucha sal.

Sal
Abusar de la sal provoca sed e hinchazón | Getty Images

2. Hinchazón

Una única comida que sea demasiado salada puede causar hinchazón a la mañana siguiente, tras despertarnos, como consecuencia de la retención de agua en los tejidos subcutáneos.

3. Problemas de salud

Como ya vimos en el apartado anterior, el consumo excesivo de sal puede causar disfunción en los riñones, porque aumenta la cantidad de proteínas en la orina. Además, puede incrementar el riesgo de formación de coágulos, úlceras, así como el aumento de la presión arterial.

¿Cuánta sal deberíamos consumir como máximo al día?

Los expertos recomiendan mantener el consumo diario de sal por debajo de los 5 gramos en adultos. Convirtiéndose así en una forma sencilla y simple de reducir el riesgo de sufrir cualquier tipo de enfermedad cardiovascular (como la hipertensión arterial).