Pareja durmiendo juntos

Desvelan si es más saludable que las parejas duerman juntas o separadas

En el imaginario colectivo, dormir separados significa el fin de la pareja. Pero, ¿es mejor dormir juntos o separados?

Ronquidos, movimientos incesantes, manta monopolizada, mala postura, diferentes hábitos de sueño... Dormir en pareja no siempre es fácil, pues cada persona es un mundo. Además, es bien conocida la necesidad de descansar correctamente si queremos preservar nuestra salud.

Por ello, muchas parejas optan por dormir de forma separada. Esta práctica se ha dado a conocer bajo el nombre de "divorcio del sueño", la cual es cada vez más común. Pese a que antes esta opción contaba con el estigma de ser relacionada con tener problemas de pareja, muchos han sabido ver que no tiene por qué estar relacionado.

Divorcio del sueño: dormir separados para evitar posibles contagios

Esta práctica, que a veces puede percibirse como un signo de declive en el amor, cobró fuerza especialmente durante el primer año de pandemia. Aunque es cierto que el conocido como “divorcio del sueño” es una práctica que ya existía mucho antes de la actual pandemia de COVID-19. 

Una encuesta realizada en 2019 corroboró que, antes de la aparición del coronavirus, el número de “divorciados dormidos” era el doble que en 2010. Asimismo, confirmó que el 15% de las parejas que vivían juntas dormían separados.

Pareja enfadada
El divorcio del sueño se ha hecho muy popular a raíz de la pandemia | Getty Images

Dormir separados, una práctica de lo más saludable

Un estudio publicado en 2013 reveló que, en Canadá, alrededor del 40% de las parejas dormían en camas separadas. No obstante, aunque en nuestro país no hay datos estadísticos disponibles sobre ello, sí hay una creencia muy extendida. Esta es que, si los miembros de una determinada pareja duermen de forma separada, sería un síntoma de crisis.

Pero, en realidad, no tiene por qué haber ninguna crisis. Ni conflictos graves para que una determinada pareja decida que lo mejor es dormir por su cuenta. Ambas prácticas son saludables, pero es necesario destacar que dormir separados también puede ser una buena opción.

Beneficios de dormir separados

Como afirmábamos anteriormente, cada persona es un mundo y por ende, cada uno cuenta con una rutina y necesidades distintas. Por ello, los especialistas han querido remarcar los beneficios que aporta dormir en camas distintas.

Dormir de forma separada permitirá que te dejen de molestar los movimientos incesantes o sonidos molestos que emite tu pareja. Se ha demostrado que este tipo de comportamientos, puede aumentar hasta un 50% el riesgo de producir un trastorno del sueño en tu pareja.

Además, entra en factor el poder cubrir las necesidades de cada uno. Es decir, aquellas relacionadas con dormir con más o menos luz, con cierta temperatura o espacio... También, este hecho facilitará respetar el horario de cada persona.

Mujer durmiendo en la cama
Dormir en solitario tiene sus ventajas | Getty Images

¿Cuáles son los inconvenientes de dormir separados?

Uno de los más obvios es el riesgo para la vida íntima de la pareja. Al no estar acostados al lado de la pareja, no habrá el estímulo necesario para ello. Esto significaría esforzarnos más por mantener relaciones íntimas.

Para tener una vida íntima activa mientras duermen separados, los expertos recomiendan encarecidamente encontrar otras formas de promover esta cercanía e intimidad física. De hecho, de acuerdo a los expertos, es probable que la relación finalice o acabe mal si los dos miembros de la pareja no se esfuerzan por encontrarse.

Cuidado con alejarte demasiado de tu pareja

En cualquier caso, no hay duda que dormir mal, y durante mucho tiempo, siempre será peor, puesto que afectará a nuestras relaciones. Al mismo tiempo, aumentará el riesgo de accidentes y, a largo plazo, se asociará con un aumento de peso, diabetes tipo 2 y depresión.

Pareja durmiendo
Pese a los posibles inconvenientes, los beneficios son mayores | Getty Images

Y es que sabemos que dormir bien es el motor de tu bienestar general. Nos puede ayudar a consolidar recuerdos y reconstruir nuestros músculos, entre muchos otros beneficios. De ahí que, si deseamos descansar mejor por las noches y dormir separados, lo más recomendable es hacer todo lo posible para que la pareja no se resienta.

¿Cómo? Es muy sencillo: pasar tiempo acurrucándonos antes de dormir, ser más intencional sobre otras formas de cercanía física, y, sobre todo, ser más atento. 

Por ejemplo, aumentar el afecto físico a lo largo del día. Así, la distancia por la noche no se notará tanto. Y es que, a fin de cuentas, estaremos durmiendo, por lo que no nos enteraremos.