Una bayeta amarilla en una mano limpiando un fregadero

La mezcla casera fácil de hacer que limpia los cristales en tan solo un minuto

Con este truco casero, limpiar tus cristales será más fácil y rápido que nunca

Los cristales son una de las partes del hogar que más cuesta limpiar. Además, siempre que se lleva a cabo la tarea, quedan a la merced de las inclemencias meteorológicas, como la lluvia. Esto hace que siempre se esté postergando su limpieza.

Además de la lluvia, otra de las cosas que suele suceder es que esta venga acompañada de partículas de polvo, a las que se les puede unir la contaminación. Todos estos ingredientes hacen que nuestros cristales nunca luzcan tan brillantes como nos gustaría.

Una vez más, si no quieres perder demasiado tiempo en limpiarlos, puedes hacer uso de un truco casero que te encantará nada más probarlo. Te contamos todo lo que debes saber para llevarlo a cabo.

Los productos que necesitas para limpiar los cristales rápidamente

Limpiar los cristales puede suponer un gran esfuerzo. Sin embargo, conociendo una solución casera y efectiva, el tiempo se puede reducir a la mitad. Y, además, los resultados hablarán por sí solos.

Para poner en práctica la solución, tan solo necesitarás unos cuantos ingredientes que seguro que ya tienes en casa. Estos son agua, alcohol de limpieza, así como vinagre blanco, una auténtica revolución cuando hablamos de dejar impolutas todas las zonas de nuestro hogar.

El paso a paso para que tus cristales vuelvan a brillar

Una vez que hayas conseguido todos los ingredientes, es el momento de ponerte en marcha. Sigue los pasos siguientes y te asegurarás de obtener un resultado sorprendente.

Mujer limpiando el cristal de una ventana con una bayeta
Cambia los productos de limpieza por un limpiacristales casero para conseguir el efecto deseado | Getty Images

1. Comienza limpiando el cristal

Antes de ponerte manos a la obra para preparar la solución casera, el primer paso consiste en limpiar tus cristales. Sobre todo, si cuentan con gran cantidad de suciedad o barro.

Para hacerlo, usa una bayeta seca y deshazte de cualquier resto de tierra.  Después, pasa una bayeta húmeda y, de nuevo, un paño limpio y seco para finalizar. De este modo, dejarás la superficie lista para empezar el trabajo.

2. Prepara la mezcla casera especial para los cristales

Una vez que tengas la superficie limpia de tierra, suciedad o cualquier resto de polvo, es el momento de crear la solución casera que te ahorrará muchos problemas. Y que, asimismo, resultará de lo más económica y efectiva.

Para ello, utiliza una taza de agua, una de alcohol de limpieza y media taza de vinagre blanco. Mezcla bien estos tres ingredientes y tendrás un potente limpiacristales, barato y eficaz, que te servirá para limpiar en más de una ocasión.

3. Aplica y extiende la mezcla

A la hora de aplicarlo, puedes hacerlo introduciendo la mezcla dentro de un pulverizador. De esta manera, el limpiacristales casero se extenderá por todo el cristal que necesites limpiar.

Primer plano de unas manos limpiando el cristal de una ventana con guantes, bayeta y pulverizador
Con agua, alcohol y vinagre, tus cristales quedarán impolutos | Getty Images

Después, extiende la mezcla ayudándote de una bayeta de microfibra, asegurándote de frotar a conciencia toda la superficie. Debes evitar que se peguen las pelusas, por lo que no sirve utilizar cualquier trapo que tengas en casa. Como resultado, tus cristales quedarán impolutos y ni siquiera tendrás que repasarlos.

El truco definitivo para que queden impolutos

En lugar de la bayeta de microfibra, también puedes usar papel de periódico. Este material te ayudará a deshacerte de la suciedad con mayor facilidad. Además, te asegurarás de que no quede ningún resto de pelusa en la superficie.

Cuando tengas el cristal limpio y seco, puedes volver a pasar un paño seco. Sin embargo, este paso es solo optativo, pues no quedarán manchas después de aplicar la mezcla.

Además de limpiar los cristales de cualquier ventana o puerta de tu hogar, una buena idea es hacer uso de esta mezcla casera para aplicarla también en los cristales de tu coche.

En cualquier caso, los resultados que obtendrás con este truco, económico y efectivo, serán los mejores que hayas conseguido nunca. Lo mejor de todo es que no tendrás que comprar productos específicos para conseguirlo.