Un montón de pañuelos usados con una mujer justo detrás

Los 4 mejores alimentos para reforzar la inmunidad natural y no caer enfermo

El sistema inmunitario se puede reforzar si se consumen ciertos alimentos

Ante bacterias resistentes y virus mutantes, la medicina espera encontrar nuevos tratamientos estudiando los procesos evolutivos de los humanos... y los patógenos que los habitan.

Mientras tanto, no nos queda otra que intentar cuidarnos al máximo. Y qué mejor forma que seguir una alimentación natural y saludable, practicar ejercicio físico regular y mantener un estilo de vida lo más sano posible.

¿Qué alimentos son buenos para reforzar nuestras defensas?

A continuación, podrás consultar una lista que recoge algunos de los alimentos más beneficiosos para nuestro organismo.

1. Frutas y verduras

Alimentos como las frutas y verduras son muy ricos en antioxidantes y vitaminas, por lo que deben tener una presencia constante en nuestras comidas. Son interesantes las frutas y verduras rojas (tomate, sandía, papaya, pomelo rosa) ricas en licopeno, un antioxidante que ayuda a proteger los glóbulos blancos.

Las verduras de hoja verde y, en particular las espinacas, también son beneficiosas para nuestras defensas. Esto se debe a que son ricas en vitamina A, la cual estimula la proliferación de glóbulos blancos y la producción de anticuerpos por parte de los linfocitos. Si no nos convencen estas verduras, podemos comer las variedades de la col, ricas en vitaminas B9 y C.

Cesto con coles de bruselas
Las coles de Bruselas son ideales para mejorar nuestro sistema inmunológico | Getty Images

Por otro lado, deberíamos consumir las frutas y verduras de color violeta azulado (remolacha, cebolla roja, y especialmente frutos rojos y negros, y granada). La razón se sustenta en su reserva de vitaminas A, B y C, esenciales para apoyar el sistema inmunológico, y de antioxidantes. De hecho, la remolacha aumenta el nivel de enzimas antioxidantes y de defensas.

3. Cítricos

Y no podríamos olvidarnos de los cítricos, como el limón, la naranja y el pomelo. ¿Por qué? Muy sencillo: por su alto contenido en vitamina C, útil para mejorar el poder de destrucción microbiana de los glóbulos blancos. Y, además, la vitamina C es capaz de participar en la destrucción celular, y en la eliminación de las defensas agotadas, facilitando su renovación.

4. Especias

Las especias también son muy interesantes, como ocurre con la cúrcuma, el curri, la canela y el jengibre. Brindan beneficios antioxidantes y también proporcionan una acción antiinflamatoria y antiinfecciosa.

¿Qué otros alimentos pueden ser interesantes?

El ajo, la cebolla, el chalote, cebollino, romero o tomillo son ideales, especialmente cuando los consumimos en forma de infusión. Pero, ¿sabías que el cacao también brinda beneficios útiles? Esto se debe a que es tremendamente rico en polifenoles.

Son una familia de antioxidantes muy potentes, útiles para ayudar al sistema inmunitario a luchar contra los distintos ataques microbianos, al estimular los glóbulos tanto rojos como blancos.

Cacao puro en polvo y semillas encima de una mesa de madera
El cacao es uno de los alimentos más ricos en polifenoles | Getty Images

¿Cómo funciona nuestro sistema inmunitario?

El sistema inmunológico es un sistema de vigilancia y defensa que trabaja constantemente para proteger nuestro organismo de ataques externos. Se compone de varios órganos y decenas de diferentes tipos de células.

Pero, ¿cómo funciona nuestro sistema inmunológico? Cuando un microbio u otra amenaza entra en nuestro cuerpo, los glóbulos blancos lo detectan y lo capturan. Son células (leucocitos) que se encuentran presentes en la sangre, la linfa o los órganos.

Luego, las células inmunitarias generan unas sustancias químicas llamadas citoquinas, capaces de reclutar otras capaces de eliminar el microbio, absorbiéndolo y digiriéndolo. Es la etapa de inflamación aguda responsable de síntomas como fiebre, malestar, cansancio o enrojecimiento.

De manera paralela, otras células migran a través de la sangre hacia los ganglios linfáticos más cercanos. Ahí presentan un fragmento de microbio, el antígeno, a los linfocitos T y B (otros tipos de glóbulos blancos), que se activan y se multiplican. Por otro lado, mientras que las células B producen anticuerpos que pueden neutralizar el microbio, las células T destruyen las células infectadas.