Un vaso de café recién preparado con muchos granos de café en segundo plano

Los maestros cafeteros desvelan por fin si es mejor tomar café soluble o molido

El café es una de las bebidas más consumidas, descubre qué opción elegir según los expertos

No hay bebida que nos acompañe más que el café. Desde que nos levantamos hasta media tarde, muchas son las personas que disfrutan de su dosis de cafeína.

Por llevar este componente, hay que moderar también su consumo. Sin embargo, el café es lo que más pedimos en los desayunos y su ingesta se alarga hasta después de comer.

Son muchas las formas de prepararlo y también de consumirlo. No obstante, ahora han llegado al mercado productos como el café en cápsulas. Esto ha reabierto el debate de cuál de todas es la mejor.

¿De dónde viene el café?

El café no es más que una semilla que se debe secar para procesarse y tostarse. Después, los granos se pueden triturar para hacer café molido. También pueden llegar hasta las fábricas de café soluble.

Estas dos formas de tenerlo en casa son las más comunes. Una vez más, la pregunta reside en cuál de los dos es mejor. A pesar de que ambos provienen de la misma materia prima, en la práctica no son iguales.

Mujer agarrando una taza de café
El café es una semilla que se procesa y se tuesta | Getty Images

Desde hace tiempo, la opción soluble es considerada como una menos saludable que el molido. Sin embargo, para hacernos una idea, hay que conocer varias diferencias entre ambos.

Diferencias entre el café soluble y el café molido

Aunque provengan del mismo sitio, el café soluble y el café molido no son lo mismo. Cuentan con algunas diferencias clave que es necesario conocer para tomar la mejor decisión:

1. El tiempo de preparación

Por un lado, si te decantas por el soluble, tan solo tendrás que echarlo en leche o agua caliente para consumirlo, ya que es instantáneo. Sin embargo, el molido tarda algunos minutos más en hacerse. Además, después hay que volver a dejar limpia la cafetera.

2. El sabor

Con respecto al sabor, los expertos cafeteros coinciden en que el café molido tiene más y también conserva mucho mejor el aroma. La razón es que las partículas están secas y nunca han estado en contacto con agua. Esto sí sucede en la fabricación del soluble.

▶️ VÍDEO: El consejo de la semana

3. Diferente precio

El precio es otro factor importante que muchas personas tienen en cuenta. El café soluble es más asequible que el molido. Por otro lado, se conserva durante un tiempo mayor debido a su proceso de envasado.

5. Propiedades nutricionales

Algo que importa cada vez más es cuál de ellos es más saludable. En este punto, hay que saber que las propiedades nutricionales de los dos son muy similares. Sin embargo, para elaborar el café soluble, se pueden usar semillas de tamarindo y polvo de achicoria.

Así se le da color y espesor. No obstante, esto puede provocar problemas en el estómago. Además, el soluble también tiene más acrilamida y azúcar que el café molido.

6. Medioambiente

Con respecto al medioambiente, el molido puede parecer más ecológico. Sin embargo, para envasarlo se produce una mayor cantidad de plástico. Además, hay que tener en cuenta sus posos, que terminan siendo desperdicios.

Granos de café de color marrón oscuro recién tostados en un saco de tela
Los maestros cafeteros se decantan por el café molido como mejor opción | Getty Images

¿Es mejor el café soluble o el molido?

Ahora que conoces qué diferencias y similitudes tienen los dos, seguro que te preguntas cuál de ellos es mejor. Según la opinión de los expertos cafeteros, el molido sería la opción ganadora. La razón es que cuenta con un sabor mucho más potente y también una mayor calidad.

No obstante, hay que tener claro que, elijas uno u otro, debes apostar por un consumo moderado. Los dos contienen cafeína y una ingesta excesiva de la misma puede tener consecuencias para la salud.

En definitiva, tanto el café molido como el café soluble tienen sus diferencias. Los gustos particulares de cada uno serán los que decidan si uno es mejor que el otro. Sobre todo, en materia de sabor.