Persona lavándose las manos

Todas las veces que hay que lavarse las manos para evitar enfermedades en invierno

Siguiendo estas pautas higiénicas tendrás menos riesgo de enfermar

Cuando parecía que la pandemia del Covid-19 empezaba a darnos un poco de tregua, aparecen nuevas variantes que nos vuelven a poner en alerta. Los expertos ya lo venían avisando, y es que al parecer, la pesadilla todavía no ha terminado.

El aumento de contagios en China estas últimas semanas ha vuelto a poner patas arriba todo. Los expertos se mantienen firmes, y han lanzado una serie de medidas para hacer frente a la nueva ola de contagios que se avecina. 

El hábito de higiene más sencillo y que puede prevenir miles de contagios

Empezamos un año nuevo y parece que en esta ocasión viene acompañado de una gran preocupación sanitaria. La explosión de contagios en el país asiático también ha puesto en alerta a toda la Unión Europea.

Una mujer con mascarilla, con síntomas de covid-19.
La retirada de mascarillas ha aumentado los casos de enfermedades respiratorias | GTRES

Todos pensábamos que el uso de mascarillas y la obligación de presentar pruebas PCR sería cosa del pasado, sin embargo, esto no es así. Con el objetivo de evitar una posible nueva propagación, ahora todos los viajeros procedentes de China deberán volver a adoptar estas medidas.

De hecho, nuestro país fue de los primeros en solicitar que así se cumpliesen. Desde el pasado 3 de enero se han vuelto a intensificar los controles Covid-19 en los aeropuertos españoles. Así pues, para entrar al país será necesario presentar el certificado digital o, en su defecto, una prueba negativa de Covid-19.

Si echamos la vista atrás, recordaremos que durante los meses más duros de la pandemia los hábitos higiénicos resultaron fundamentales para combatirla. De hecho, se hizo especial hincapié en el hábito de lavarnos constantemente las manos.

Tal y como indicaron los expertos en su momento, mantener limpias nuestras manos era la mejor forma de protegernos para no enfermar ni contagiar a los demás. De forma general, en ellas es habitual portar un gran número de virus, bacterias y hongos.

Por esta razón, y teniendo en cuenta el posible escenario que se avecina, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) han vuelto a hacer una llamada a toda la ciudadanía, concienciando nuevamente de adoptar este hábito higiénico.

Una persona lavándose las manos
Es muy importante lavarnos las manos antes de cocinar | Getty Images

Realizar esta práctica es de vital importancia para mantenernos sanos. Lo ideal, sin embargo, es lavarnos las manos al menos 10 veces al día, sobre todo en el momento de realizar determinadas acciones en las que las probabilidades de contagio aumentan.

Hablamos, por ejemplo, de los momentos en que estamos en contacto con la comida. De esta forma, lo más sensato es lavarnos las manos antes, durante y después de cocinar. Así mismo, también deberíamos hacerlo antes y después de comer.

Otra circunstancia en la que deberíamos realizar esta práctica es antes y después de cuidar a una persona enferma, especialmente si tiene vómitos y diarrea. De igual forma, también deberíamos hacerlo después de haber tocado la basura.

Y por último, aunque resulte más evidente, la higiene de manos sigue siendo importante después de ir al baño y después de acariciar también a un animal (incluso si tocamos su alimento o sus excrementos).

Recomendaciones a tener en cuenta

Lavarnos las manos es un hábito que debemos hacer varias veces al día. Sin embargo, esto no implica necesariamente que todo el mundo lo haga correctamente. Para evitar posibles riesgos, vamos a ver a continuación qué pasos debemos seguir.

Una persona se desinfecta las manos con gel hidroalcohólico
El gel hidroalcohólico sigue siendo una opción para desinfectarnos | iStockPhoto (Bogdan Kurylo)

Primero tenemos que humedecer las manos con agua y aplicar jabón para cubrir ambas manos. Cuando lo hagamos, tendremos que frotar al menos durante 20 segundos las palmas entre sí, los espacios entre los dedos y las uñas.

Es importante enjuagarse con abundante agua y secarse con una toalla preferiblemente de un solo uso. En el caso del agua, esta puede estar fría o caliente, ya que no hay ninguna evidencia científica al respecto. Si no disponemos de ella, siempre podemos optar por el gel hidroalcohólico.