Una mujer con una mesa llena de alimentos: tomates, limón, ajo, espaguetis, harina

Las 18 mejores harinas que debes conocer para comer sano y mejorar tu salud

En España se consumen más de 10 toneladas de harina de trigo al año

 Durante décadas, la harina ha sido un ingrediente indispensable en cualquier cocina. Sus usos son muy variados y eso hace que sea un producto muy versátil. En España, cuando se menciona la harina siempre nos viene a la cabeza la típica espiga de trigo.

Sin embargo, hay muchas variedades de harinas que son mucho más saludables, digestivas y con mejores valores nutricionales. Eso si, cada tipo de harina es diferente, tanto por su textura como por su sabor. El mercado español cada vez está apostando más por estos diferentes tipos de harinas, que sin duda, son más saludables.

Espigas de trigo doradas en medio del campo
El trigo es uno de los alimentos más consumidos | Getty Images

Es por eso que resulta importante conocer las características y peculiaridades de los distintos tipos de harina que podemos encontrar en nuestros supermercados. A continuación, te explicamos todos los detalles:

Harinas de cereales

1. Harina de centeno

Esta harina es muy habitual en el norte de Europa, sobre todo en países escandinavos. En España cada vez se usa más, aunque al tener un sabor fuerte se mezcla con harina de trigo. Es habitual en los panes, que se caracterizan por tener un color oscuro (casi negro), por su sabor amargo y por la alta densidad.

2. Harina de cebada

Este cereal se conoce mucho debido a que es uno de los ingredientes principales con el que se elabora la cerveza. Pero también se usa en recetas de pan, mezclado con otras harinas integrales. Es pobre en gluten y cada vez se usa más para hacer los panes pequeños y con miga muy densa.

jarra con cerveza junto a una bolsita con granos de cebada
La cebada se usa para hacer la cerveza | Getty Images

3. Harina de maíz

También es muy común en los países latinoamericanos, especialmente para la elaboración de arepas y tortitas. Hay muchas variedades, como por ejemplo, la maicena, muy usada en España.

4. Harina de arroz

Es muy típica en los países asiáticos, como en los fideos, los mochis y  las tempuras. Hay dos versiones: la blanca y la integral. La blanca se usa principalmente para celíacos y especialmente en los rebozados.

Tres variedades de harinas en unos cuencos
Se usan para repostería, panadería y como complemento | Getty Images

5. Harina de Kamut

Es una variedad de trigo, de las más antiguas que se conocen. Durante décadas se dejó de cultivar, aunque recientemente en Estados Unidos se ha implantado nuevamente su cultivo. Tiene muy buenas cualidades nutritivas, siendo rica en proteína y en fibra.

6. Harina de espelta

Se trata de otra variedad del trigo, muy usada en panadería en estos últimos años. Tiene mejores valores nutricionales que la harina de trigo convencional y su sabor es muy agradable.

Pan rico en fibra
Muchas harinas se usan para hacer pan. | Getty Images

7. Harina de tritodeum

Es el resultado del cruce entre harina de trigo convencional y un tipo de cebada chilena. Se está abriendo paso en el mercado español, siendo aún un poco complicada de conseguir. Tiene un color amarillento y es baja en gluten.

8. Harina de yuca

Se la conoce también como harina de tapioca y la usan mucho los latinoamericanos. No tiene nada de gluten, ideal para personas celíacas y su sabor es muy suave.

9. Harina de avena

Es muy típica para los ingleses y cada vez más en España. Es famosa gracias a las recetas de repostería que se han hecho virales en las redes sociales. No se usa casi para la panadería, sino para hacer bizcochos, magdalenas, galletas e incluso las papillas infantiles.

Cuenco con porridge de avena y frutas
La avena es ideal para los desayunos | Getty Images

Harinas de pseudocereales

10. Trigo sarraceno

Es una semilla con grandes propiedades nutricionales usada principalmente en Asia y en algunos países del Este de Europa. No tiene gluten y se usa para hacer pasta, panes bajos o tortitas.

11. Harina de quinoa

Recientemente se ha considerado a la quinoa como un "superalimento" debido a su alto contenido en proteína. Es muy beneficiosa para el organismo y se puede usar para infinidad de comidas.

Bol con quinoa hervida, bol con quinoa curda junto a una cuchara con granos de quinoa
La quinoa tiene muchos usos diferentes | Getty Images

12. Harina de legumbres

Es ideal para los celíacos, dado que no contiene nada de gluten. Además, también es muy recomendable para esa gente que no le gustan las legumbres. Estas son indispensables en cualquier dieta y es una forma muy buena de consumirlas.

13. Harina de lentejas

Es la harina de lentejas es más digerible y con el sabor más suave. En España cada vez se vende más la pasta hecha de esta harina, con un color rojizo muy característico.

14. Harina de garbanzos

Aunque en España no es tan común como en países como la India, se usa cada vez más para rebozar. Su color y textura es muy interesante, además de ser muy saciante. También se usa como sustituto de los huevos en las tortillas.

Harina de garbanzo en un bol, con una cuchara llena de garbanzos detrás.
El consumo de la harina de garbanzos cada vez es más común | Getty Images

15. Harina de guisantes

Es de las harinas que más fuerza está cogiendo en el mercado Español. Tiene un elevado contenido en proteínas y no tiene gluten. Es muy característico su color verdoso que, al cocinarse se modifica a amarillento.

16. Harina de lino

Tiene un alto contenido en fibra, exactamente un 30%, siendo recomendable para dietas. Normalmente se usa para añadir una cucharada a yogures, leche, purés, zumos o incluso recetas de repostería o panadería.

17. Harina de almendra

Aunque es una harina muy cara, se usa para hacer panes y ciertos dulces. Tiene muchos beneficios nutricionales, por la cantidad de minerales, vitaminas y antioxidantes.

Harina de almendras con una cuchara llena de almendras naturales
Una de las harinas más deliciosas que hay | Getty Images

18. Harina de castañas

Se usa para darle un toque más dulzón a muchas recetas de repostería, aunque también es muy cara y complicada de conseguir en España.