Un vaso de agua transparente sobre una mesa de cristal con un chorro de agua cayendo

Las 5 falsas creencias sobre el agua que bebemos: millones de engañados en España

Existen demasiados mitos sobre el agua que bebemos a diario

No hay duda de que el agua es un componente esencial no solo para todas las personas y seres vivos de la Tierra. Si tenemos que destacar el principal beneficio de agua, sin duda es la vida. Es imprescindible tanto para animales como para personas, ya que la gran mayoría de funciones vitales que asume nuestro organismo lo necesita.

Nuestro cuerpo está compuesto en sí mismo de agua, sobre todo en grandes cantidades. Pero además existen muchos órganos y músculos que también presentan una alta composición, como el cerebro, la sangre o los pulmones. Entonces, si el agua es un elemento imprescindible y vital ¿por qué existen mitos que dicen lo contrario?

Beber agua mientras comemos: ¿Engorda?

De la misma forma que ocurre con alimentos y bebidas, el consumo de agua no está exento de ser cuestionado por algunas personas. Sobre todo por dichos populares que han ido trascendiendo de generación en generación. Pero, ¿todo lo que dicen a cerca del agua, es cierto?

La doctora Magda Carlas y la periodista Esther Muñoz repasan los cinco mitos más extendidos a cerca del consumo de agua, y todos son falsos. El primero y más conocido es el dicho de que beber agua mientras comemos engorda. La realidad es bien diferente. El efecto que se consigue es más bien el contrario, ya que cuanta más agua bebamos menos ganas de comer tendremos.

Primer plano de una mano cogiendo una botella de agua embotellada
Beber agua no engorda, sino que consigue el efecto contrario | Getty Images

El segundo es que el agua con gas engorda, y es totalmente falso. El gas es una sustancia que infla, y de la misma forma que entra en nuestro cuerpo también sale. Pero no, no engorda.

También se dice que beber mucha agua adelgaza, pero aquí también caben matices. Aunque bebiendo agua conseguiremos estar más hidratados y tendremos menos hambre, el agua por sí misma no nos hará perder kilos.

Otro mito es el hecho de pensar que el agua con mineralización débil es más adecuada para adelgazar, pero lo cierto es que esta información es falsa. Los minerales no engordan y no son malos para la salud.

Y por último, también son muchas las personas que afirman que el sodio que contiene el agua hace que retengamos líquidos. Esto es totalmente falso, ya que si estamos bien renal y hormonalmente, no tendremos ningún problema de retención.

Los beneficios de mantenerse hidratado

Chica bebiendo un vaso de agua
Nuestro cuerpo está compuesto de un alto porcentaje de agua | Getty Images

Que los humanos no podemos vivir sin agua es un hecho. La Agencia Europea de Seguridad Alimentaria sugiere que los adultos debemos beber entro uno y dos litros de agua al día.

Se trata de una indicación que aunque es necesaria no todo el mundo lleva a cabo, pues un estudio publicado por la revista Nutrients demostró que solo un 25% de la población española cumple con este hábito.

Sin embargo este porcentaje es algo preocupante, ya que nos indica que la mayoría de personas no están hidratándose de forma adecuada. Es importante intentar mantener un nivel de hidratación adecuado, ya que gracias a él nuestro organismo puede obtener muchos beneficios. Por ejemplo, un correcto nivel de agua ayuda a metabolizar los nutrientes de los alimentos, así como los ayuda a que también entren en las células.

Mujer deportista bebiendo agua en un sendero
El agua es necesaria para metabolizar los nutrientes de los alimentos | Getty Images

Además se genera más saliva, lubrica el aparato digestivo y mejora la función de los riñones. También es importante beber agua si queremos eliminar toxinas, favorecer el tránsito intestinal y regular nuestra sudoración y respiración.

Hay que vigilar con los excesos

Pero como todo en esta vida, los excesos también pueden pasarnos factura. Como bien hemos dicho, el agua es indispensable para nuestro organismo. Ahora bien, esto no quiere decir que debamos abusar de ella y beber más litros de los recomendados.

Es importante conocer las necesidades de cada uno, así como las horas más apropiadas para beber agua. Si nos sobrepasamos, también podemos provocar que nuestro organismo sufra algunas consecuencias negativas. 

Por ejemplo, no es buena idea beber mucha cantidad de agua durante la noche, ya que esto podría interrumpirnos el sueño debido a las ganas constantes de orinar.

Mujer durmiendo en la cama
Es mejor no beber agua por la noche, ya que puede interferir en nuestro descanso | Getty Images

Beber mucha agua también puede provocar malas digestiones, sudoración extrema y problemas musculares por un déficit de potasio.

A pesar de todos estos inconvenientes, no hay duda de que el agua es un componente esencial, y su consumo debe ser proporcional a nuestro cuerpo y nuestras necesidades.