Mal olor de las axilas

Los 5 motivos por los que tus axilas huelen tan mal y cómo solucionarlo

¿Cuáles son las principales causas del mal olor? ¿Podemos hacer algo para tratarlo?

La sudoración puede ser un verdadero problema para el día a día. Y si le sumamos que el olor es más fuerte de lo normal o en exceso, la preocupación es aún mayor. ¿Qué provoca ese olor particular que acompaña al sudor y cómo solucionarlo?

Si has notado que tu sudor ha ido en aumento y el olor es más fuerte de lo normal, es muy probable que no se deba únicamente al calor. Los expertos hablan de un posible problema, que gran parte de la sociedad ignora. Y es que sudar es un proceso normal del organismo, pero cuando ocurre con mucha frecuencia y aparece el mal olor, hay que buscar el origen y las posibles soluciones.

¿Qué es la sudoración o la transpiración?

El proceso de transpiración se produce a través de las glándulas sudoríparas que segregan el sudor. De manera natural, solemos eliminar un litro de sudor sin realmente notarlo. Hablamos de un acto completamente natural, que pasa inadvertido y ocurre a través de las axilas, las manos, los pies, las ingles y la cabeza.

Una mano sudada con gotas cayendo
La sudoración es un proceso natural del cuerpo | Getty Images

Sudamos a través de unas glándulas están concentradas en estos lugares del cuerpo. Pero no solo se activan cuando pasamos calor, sino también cuando sentimos y experimentamos emociones fuertes: ansiedad, miedo, estrés, etc.

El proceso de sudoración es imprescindible para la termorregulación de nuestro organismo. El cuerpo necesita mantenerse a 37 grados y, al mismo tiempo, la sudoración también sirve para eliminar desechos. 

Pero, ¿de dónde vienen los malos olores?

En contra de lo que muchas personas pueden pensar, el sudor es inodoro. Lo que provoca el olor, que puede ser fuerte, es la presencia de bacterias microscópicas que se encuentran en la piel. Estas producen moléculas olorosas y crea ese particular olor.

Sin embargo, existen ciertos factores o hábitos que provocan que el olor corporal sea más fuerte. También explican que algunas personas emanen un olor mucho más desagradable que otras...

1. El vello corporal

Las personas que presentan más vello en ciertas zonas del cuerpo son más propensas a tener ese particular olor a sudor. De hecho, se puede volver, en algunas ocasiones, bastante desagradable. Esto se explica porque el vello retiene las secreciones y proporciona el ambiente idóneo para la multiplicación de bacterias.

Primer plano del perfil de una mujer sudando mucho
Por sí misma, la sudoración no lleva asociado ningún olor   | Getty Images

2. El tipo de alimentación

La alimentación es una de las razones por las que tu sudoración puede ser realmente desagradable. Existen ciertos alimentos que aumentan dicho mal olor, como los picantes, una dieta alta en proteínas de origen animal o alimentos como el café en grandes cantidades. El ajo o la cebolla también pueden hacer que el sudor huela mal.

3. Medicamentos o sustancias prohibidas

Los medicamentos o el consumo de sustancias prohibidas también ocasiona mal olor corporal. La explicación la encontramos en el largo listado de efectos secundarios que pueden producir. En esta lista también se encuentra la sudoración excesiva, provocada por ejemplo por el consumo de antidepresivos.

4. Enfermedad

Oler mal puede ser un gran indicativo de padecer una enfermedad. De hecho, la diabetes o enfermedades relacionadas con el hígado o los riñones pueden causar una sudoración olorosa.

5. Emociones muy fuertes

Como mencionamos anteriormente, experimentar emociones fuertes o desagradables provoca no solo una sudoración excesiva., sino también olorosa. El estrés diario, por ejemplo, tiene como resultado un mal olor corporal.

Una mujer con la mano tocándose los ojos y la otra sosteniendo unas gafas
El estrés también nos hace sudar | Getty Images

¿Cómo solucionar el mal olor?

Para encontrar la causa del mal olor corporal, es indispensable encontrar la causa principal y actuar sobre la misma. Revisar el material de la ropa que utilizamos puede ser un gran comienzo. Y es que dicho material, al ser usado diariamente, puede facilitar la aparición del sudor y, lo que es peor, del mal olor.

Si es resultado de la medicación que está ingiriendo, es recomendable hablarlo con el médico en cuestión y que sea él mismo quien le aporte o le ayude a solucionarlo. Los desodorantes de farmacia son una opción muy recomendable, ya que suelen ser más potentes y eficaces.

En cuanto a soluciones naturales y remedios más sencillos podemos optar por el bicarbonato de sodio. Tan solo tendrás que mojar tus manos en agua y espolvorear bicarbonato sobre ellas para aplicarlo sobre las axilas.

La piedra de alumbre también es muy buena opción en estos casos contiene propiedades antibacterianas y astringentes. Esto limita la proliferación de bacterias que causan el mal olor en las axilas.