Caldo adelgazante

El caldo casero que adelgaza en tan solo 7 días y puedes preparar rápidamente en casa

Si quieres adelgazar mientras te cuidas por dentro, no te puedes perder este caldo casero ¡Muy fácil de hacer y delicioso!

La obesidad ha pasado a convertirse en una auténtica epidemia. Y, a pesar de ello, las estadísticas advierten de que el problema va en aumento. Las consecuencias de la obesidad son muchísimas. De hecho, las personas obesas pueden verse afectadas tanto física como psicológicamente.

La obesidad es una enfermedad bastante complicada, difícil de superar y de llevar. Ya que tiende a dejar marca para toda la vida, especialmente desde un punto de vista psicológico. La vergüenza de realizar gestos cotidianos y las posibles discriminaciones conducen a un malestar. Por ello, es lógico intentar buscar alimentos que puedan facilitar la tarea de adelgazar.

¿Los caldos caseros son útiles para adelgazar?

Durante una dieta de adelgazamiento, las ensaladas y las comidas ligeras suelen ser los platos principales, pero los especialistas recomiendan mirar más allá. Un claro ejemplo son los caldos, una gran alternativa que aportará nuevos sabores a tu dieta.

Además, este alimento no solo es valioso por su sabor: los caldos de verdura favorecen la desintoxicación del organismo. Si te preocupa las calorías que hay en un caldo casero, debes saber que todo dependerá de si contiene verduras y/o carne, además de la cantidad de estas.

Diferentes coles junto a recipientes con col troceada
Las coles contienen un valor nutricional muy atractivo | Getty Images

Pero, en general, los caldos caseros elaborados únicamente con verduras tienden a ser mucho más bajos en calorías que otros. Especialmente, si los comparamos con los caldos de pollo o de ternera. Es más, se estima que los caldos de verduras contienen alrededor de 5-10 calorías, mientras que los caldos de ave suelen tener unas 20-30 calorías.

¿Cómo hacer un caldo casero adelgazante? No te pierdas nuestra receta

Una vez conocidos los beneficios de tomar caldos, no puedes seguir dudando y debes probar el caldo de col. Es una receta de lo más sencilla y no te robará mucho tiempo. Introduciendo esta sopa a tu dieta, experimentarás todos los beneficios de la col, una verdura esencial para el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo. Además, mediante una sopa su ingesta se te hará más fácil. Para preparar esta sopa, deberás contar con una serie de ingredientes y una cacerola.

1. Ingredientes
 

  • 1 litro de agua
  • 250 g de pollo
  • 1 cebolla
  • 1 tallo de apio con hojas
  • 1 zanahoria
  • 3 dientes de ajo frescos, picados
  • 3 ramitas de perejil fresco
  • 2 ramitas de tomillo seco
  • 1 hoja de laurel
  • ½ cucharadita de pimienta negra molida
  • Sal

2. Elaboración

1. Pon todos los ingredientes en una cacerola.

2. Déjalos hervir hasta que la consistencia de las verduras sea blanda.

3. Baja la temperatura, tapa y cocina a fuego lento durante 30 minutos. 

4. Una vez transcurrido ese tiempo, filtra sobre un plato todo el líquido. Si quieres añadirle consistencia, puedes triturar las verduras y el pollo para añadirlo después a la sopa.

5. Disfruta de la sopa de col.

Caldo para adelgazar
Este caldo depurativo es muy fácil de hacer. Y, además, adelgazante. | Getty Images

¿Cómo tomarlo para que sea efectivo?

Para que el caldo sea realmente efectivo para perder peso, lo mejor es seguir un programa de desintoxicación de 3 a 4 días. Se trata de consumir solo caldo durante este período. Además, puedes alternar los ingredientes de tu caldo casero para una mayor eficiencia.

Sin embargo, debemos tener cuidado de no exceder los 5 días de dieta para evitar el riesgo de deficiencia alimenticia. Especialmente para aquellos que realizan o siguen un programa deportivo intenso al mismo tiempo.

Además, no te olvides de lo más importante: para adelgazar, es imprescindible seguir una dieta adecuada, rica en alimentos nutritivos y naturales. Y, en especial, practicar ejercicio físico a menudo.

El querer perder peso, una cuestión de salud

Las consecuencias de la obesidad o el sobrepeso no son solo mentales, también -principalmente- físicas. Por ejemplo, la diabetes es una de esas consecuencias más comunes.

Un hombre con polo azul cogiéndose la grasa de la barriga
Perder kilos no solo es por estética, sino también por salud | Getty Images

Y, más particularmente, la diabetes tipo 2, en la que el nivel de azúcar en la sangre y la insulina son demasiado altos. El aumento de la insulina provoca el aumento del apetito, lo que hace que comamos en exceso.

También se producen enfermedades cardiovasculares debido a los depósitos de grasa en las paredes internas de los vasos sanguíneos. Lo que favorece la aparición de hipertensión arterial, insuficiencia cardíaca o síndrome de apnea del sueño, entre otros. Por lo tanto, es normal querer apostar por tu salud incluyendo hábitos saludables en tu vida.