Una mano cogiendo fresas de una caja en el supermercado

Alerta por un brote de hepatitis A provocado por el consumo de fresas de 2 marcas

La FDA americana investiga varios casos de esta enfermedad y desaconseja el consumo de las fresas sospechosas

Junto con el creciente interés por la comida saludable, en los últimos años también ha ganado popularidad el consumo de productos orgánicos. No se trata de ningún concepto extraño, porque el término 'orgánico' hace referencia a los alimentos producidos de forma natural. Es decir, que durante su producción no se ha utilizado ningún producto químico ni se le ha aplicado ningún tipo de conservante ni aditivo.

El consumo de este tipo de productos es especialmente importante en países como Reino Unido o Estados Unidos (EEUU). Y es precisamente en este último país en el que han saltado todas las alarmas por un brote de hepatitis A que podría estar vinculado a estos productos. En concreto, según han informado las autoridades sanitarias, se investigan dos marcas de fresas orgánicas como posible origen de la enfermedad.

Investigan dos marcas de fresas orgánicas por un brote de hepatitis A

La Administración de Alimentos y Medicamentos de EEUU (más conocida por sus siglas en inglés: FDA), así como el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades están en máxima alerta. Varios consumidores norteamericanos, concretamente de los estados de Minnesota y California, han desarrollado casos de hepatitis A tras consumir fresas. Lo mismo ha ocurrido en Canadá.

Varias fresas de un rojo intenso en una tarrina de plástico
Los afectados por el brote habían comprado fresas orgánicas | Getty Images

En total, la FDA ha confirmado hasta 17 casos de hepatitis A y hasta 12 hospitalizaciones vinculadas a este inusual brote. Entre los síntomas más habituales de este tipo de hepatitis encontramos la fatiga excesiva, las náuseas, los vómitos y la ictericia, es decir, la coloración amarilla de la piel.

Las frutas fueron comercializadas en Aldi y Walmart

Tras analizar los casos detectados, las autoridades sanitarias encontraron como factor común que los afectados habían consumido fresas orgánicas antes de desarrollar la enfermedad. En concreto, el brote de hepatitis A estaría vinculado a dos marcas muy concretas, FreshKampo y HEB, que se comercializan tanto en EEUU como en Canadá.

Lo cierto es que las fresas no se vendieron en lugares muy concretos y específicos, sino en grandes y famosas cadenas de supermercados. Hablamos de marcas como Aldi o Walmart, entre otras empresas, que vendieron las fresas entre el 5 de marzo y el 25 de abril. En este sentido, la FDA ha recomendado a los consumidores que puedan tener las fresas en sus casas que se abstengan de consumirlas, aunque hayan sido congeladas.

Además, las autoridades norteamericanas han lanzado una petición a todas las personas que no se hayan vacunado de hepatitis. En caso de tener la sospecha de haber consumido fresas pertenecientes a las partidas bajo sospecha, lo mejor es que acudan al médico.

¿Qué es la hepatitis A y cómo se contagia?

La hepatitis del tipo A es una hepatitis viral, es decir, causada por un virus que provoca una inflamación del hígado. Se diferencia de otros tipos de hepatitis por manifestarse como una infección aguda o de corta duración. Esto significa que las personas diagnosticadas con esta enfermedad mejoran sin necesidad de tratamiento tras algunas semanas.

Imagen de una persona ingresada en un hospital.
La hepatitis A suele desaparecer al cabo de pocas semanas | Getty Images

Se trata de un tipo de hepatitis inusual, gracias a la eficacia de las vacunas desarrolladas para combatirla. Se transmite a través del virus de la hepatitis A, cuando una persona sana entra en contacto directo con las heces de un infectado.

Ocurre, por ejemplo, cuando una persona consume alimentos elaborados por una persona infectada que no se ha lavado bien las manos después de ir al baño. También se puede dar una infección si se consume agua contaminada o alimentos enjuagados con agua contaminada.

Finalmente, un contacto íntimo muy estrecho con una persona enferma de hepatitis A también puede dar lugar a una infección. Por último, se han dado casos de transmisión de la hepatitis A en personas que cuidaban de enfermos, si bien es algo tremendamente raro.