Dos hombre dándose un apretón de manos

Un beso o un apretón de manos: señalan con qué saludo transmitimos más bacterias

Saludar con un beso o con las manos es una costumbre recuperada tras la pandemia

La pandemia vivida por la COVID-19 cambió muchos de nuestros hábitos. Uno de ellos fue el saludo, que solía ser un beso o un apretón de manos. Como había que mantener la distancia de seguridad, estos saludos se cambiaron por otros mucho menos afectuosos.

Ahora, cuando parece que las cosas están volviendo poco a poco a la normalidad, las cosas han cambiado. El fin de las mascarillas parece habernos devuelto algunas de nuestras costumbres más arraigadas. Y lo cierto es que estamos olvidando que convivimos con todo tipo de bacterias y microorganismos a nuestro alrededor...

Los saludos afectuosos vuelven con el fin de la mascarilla

Ha sido una de las grandes noticias de los últimos meses. Después de dos años llevando a todos los sitios la mascarilla, este 2022 por fin nos hemos podido librar de ella en la mayoría de los espacios.

Un hombre ofreciendo su mano para saludar
Dar la mano ha vuelto a ser un saludo muy frecuente | Getty Images

Tan solo es preciso llevarla en lugares como los hospitales, el transporte público o las farmacias. Con su retirada, han vuelto algunas viejas costumbres como la de saludarse con un beso o dos, así como con un apretón de manos. No obstante, estas opciones podrían no ser las más adecuadas, incluso dejando de lado el coronavirus.

La boca, una zona con gran cantidad de bacterias

Nuestra boca es una de las zonas del cuerpo que cuentan con mayor cantidad de bacterias. Así o demuestra la Organización de Investigación Científica Aplicada de Holanda. En uno de sus estudios, se concluye que un beso en la boca puede transferir hasta 80 millones de bacterias. Y eso si dura tan solo unos segundos.

La razón está relacionada con la microbiota salival. Es decir, la cantidad de gérmenes que viven en las glándulas salivales. A esto, además, hay que sumarle que en la saliva están presentes 1.200 millones de microorganismos. Sin embargo, estas cifras se dan cuando hablamos de besos en la boca, no con el saludo de uno o dos besos en la mejilla.

Un hombre con la mano delante de la boca comprobando su aliento bucal
La boca es una zona con muchas bacterias | Getty Images

De acuerdo con los datos, no obstante, estos tampoco están exentos de riesgos. El saludarse de este modo puede aumentar el riesgo de contagiarse de un virus. Sobre todo, ahora que no llevamos mascarilla. En este sentido, las más contagiosas son enfermedades como el constipado o la gripe, de carácter respiratorio.

Las manos tampoco se quedan atrás

Después de conocer estos datos, se podría pensar que la mejor opción es un apretón de manos. Sin embargo, esto tampoco es del todo cierto.

Así lo concluye un estudio llevado a cabo por la Universidad de Colorado. En el mismo, se baraja que en las manos puede haber, de media, 3.200 bacterias de 150 especies distintas. Además, los investigadores han descubierto que las mujeres cuentan con un mayor número de microorganismos en las manos en comparación con los hombres.

Una mano con guante azul aguantando una muestra con microorganismos
Las bacterias abundan en nuestras manos y no somos conscientes | Getty Images

Por otro lado, es necesario remarcar que la mayoría de estas bacterias no son patógenas. De hecho, la función de muchas de ellas es proteger contra la propagación de estos.

El consejo por parte de los expertos es que, en cualquier caso, lavarse las manos tiene un efecto muy positivo para la salud. Por ello, continuar con este hábito adquirido durante la pandemia es muy recomendable.

¿Es mejor saludar con un beso o con un apretón de manos?

Llegados hasta este punto, y ahora que sabemos que tanto el beso como el apretón de manos están cargados de bacterias, cabe preguntarse cuál de ellos es mejor. Contra todo pronóstico, el saludo con la mano es capaz de transmitir un número mayor de bacterias que el beso.

Sin embargo, esto no tiene por qué traducirse en contagiarse de una enfermedad. La razón principal es que las manos son la parte del cuerpo que está en continuo contacto con todo tipo de agentes externos.