Una mujer muy abrigada con los pies encima del radiador junto a una taza y un móvil

El antiguo método para no pasar frío en invierno y gastar muy poco en calefacción

Si te preocupa la factura de la luz este invierno, no te pierdas este método antiguo pero eficaz para calentarte

A medida que se acerca el invierno, el termómetro se mueve hacia el lado negativo. Pero si este año te preocupa la factura de la luz, no te puedes perder este simple y sencillo truco.

Y es que la llegada del invierno es también sinónimo de una bajada drástica de las temperaturas. Esto se puede ver en los hogares como un rápido aumento en la necesidad de calefacción y un aumento en el consumo de energía.

Las facturas de la luz pueden ser un motivo de preocupación

Hoy en día, el hogar se calienta fácilmente, pero con los malos hábitos de uso, la factura de la luz también sube de manera alarmante, especialmente en invierno, porque la necesidad de energía de calefacción aumenta.

Ya sabemos que la factura de la luz se ha incrementado notablemente en los últimos meses. Generalmente, motivado por el aumento del precio del gas en Europa. ¿Por qué? Muy sencillo: el precio del gas se ha disparado en Europa, ya que la demanda ha crecido en todo el mundo.

Una factura de luz con el consumo y billetes de euros encima
En los últimos meses las facturas de gas y luz se han disparado en muchos hogares | Getty Images

Además, los precios de los derechos de emisión han subido en la Unión Europea, cuando se están haciendo esfuerzos para reducir las emisiones de combustibles fósiles. El gas ha fluido especialmente a los países asiáticos, donde la economía ha crecido rápidamente.

¿Cómo podemos calentar la casa fácilmente? El antiguo método efectivo y eficaz

Aunque en realidad nos encontramos ante un método antiquísimo, popularmente conocido con el nombre de “la estufa de los pobres”, cada año vuelve a circular nuevamente por todo Internet.

Lo cierto es que también es denominado como el método “Winter”, y no porque “winter” signifique “invierno” en inglés, sino por Dylan Winter, que se convirtió oficialmente en su creador.

Y es que fue este marinero británico quien ideó una sencilla simple pero efectiva de calentar una habitación, solo gastándonos unos pocos céntimos diarios. ¿Qué necesitas y cómo hacerlo? Un total de ocho velas y dos macetas. En primer lugar, debes encender las velas y colocarlas ya encendidas en el interior de una bandeja metálica.

Luego, cubre con la ayuda de una maceta de cerámica pequeña, tapando previamente el agujero del fondo. Seguidamente, solo tendrás que cubrir esta maceta pequeña con otra grande, pero dejando abierto el orificio del fondo (efectivamente, para que el calor circule adecuadamente).¿Por qué funciona este método?

De acuerdo a su creador, las velas encendidas son tremendamente útiles a la hora de calentar el aire que encontramos detrás de las macetas. Puesto que el calor se dirige hacia la parte superior, al generarse lo que se conoce como corriente de convección (entre el aire frío y el aire caliente), este último se escapa por el agujero ubicado en la parte central de la maceta más grande. Y también por la parte inferior de la bandeja.

Así, puedes calentar una habitación de forma simple y rápida, casi de la misma manera como algunas casas hacen desde la Segunda Guerra Mundial (ya que este truco se remonta realmente a esa época).

Una mano modificando la temperatura de su casa con calefacción central
El frío hace que gastemos más por culpa de la calefacción | Getty Images

¿Es una opción segura?

Aunque se trata de un método útil, no está exento de detractores. De hecho, muchos expertos consideran esta opción como un truco en absoluto seguro. ¿Por qué? Principalmente por usar fuego y por el uso del sistema de combustión.

Y otros tantos dudan de su eficacia, dado que la energía máxima que se transmite es única y realmente la de la propia vela. De manera que, afirman, sería casi lo mismo que tratar de calentar un cuarto con un solo fósforo.

Por tanto, si te preocupa la seguridad de tu hogar, y prefieres calentarla de forma segura, no queda otra que ahorrar e intentar usar la calefacción lo menos posible (pero de manera segura).