Calor en el coche

Los 3 trucos secretos de los camioneros para no pasar calor en el coche en verano

Cuando el calor aprieta, hay ciertos trucos de carretera para refrescar nuestro vehículo

Llega el verano y con él las vacaciones, la playa, la piscina... y no solo eso ¡también las altas temperaturas! Aunque parece evidente sabiendo la época en la que estamos, lo cierto es que cada año el calor se intensifica y se vuelve más insoportable, además de peligroso.

Durante la época estival son muchas las personas y familias que recurren al coche ya sea para desplazarse o para irse de vacaciones. Sin embargo, el coche es un lugar que tampoco está exento de los rayos solares. Si no queremos achicharrarnos durante los trayectos, es importante que busquemos opciones.

Di adiós al calor en el coche

Actualmente existen muchas formas de esquivar los sofocos propios del verano. Es muy habitual salir a la calle y encontrarnos con temperaturas que nada más verlas ya nos hagan sufrir. Pero si encima salimos a determinadas horas del día, la experiencia puede ser verdaderamente sofocante.

El efecto de los rayos del sol no solo es nocivo para nuestra piel sino también para nuestro coche. En verano, tanto la carrocería como el interior se pueden ver afectados. La luz solar que incide directamente sobre nuestro coche puede afectar la pintura exterior, y por consiguiente eso también puede hacer aumentar la temperatura dentro de él.

Es por ello que hoy te mostramos algunos trucos que te ayudarán a sobrevivir ante estas situaciones. Así, el calor no será un impedimento para que cojas el coche y puedas disfrutar del verano. No obstante, hay que tener presente que la temperatura de la calle puede que no sea la misma que la del interior de nuestro vehículo.

1. Pon un parasol

Poner un parasol parece suena evidente y sencillo, pero es verdaderamente efectivo. El primer paso es (si no lo tenemos ya) hacernos con un parasol. Es importante que sea del tamaño correcto para nuestro coche, ya que debe quedar totalmente cubierto para evitar que los rayos del sol entren directamente en su interior.

Para colocarlo, es necesario que lo apoyemos en el espejo retrovisor, aunque muchos ya contienen una goma para sujetarlo al mismo espejo. Sin embargo, lo más importante a la hora de colocarlo es que el lado metálico, que es el que reflecta el calor, quede hacia fuera.

Vista de cerca de un coche con un parasol en el salpicadero
Con un parasol, evitarás que el calor entre a través del salpicadero | Getty Images

2. Busca la sombra

La sombra se vuelve el tesoro más preciado en esta época del año. Cualquier persona, ya sea en coche o andado, la busca desesperadamente. Es un truco bastante típico y antiguo, pero también es de los más sencillos y efectivos. Por esa razón, siempre que sea posible intenta dejar el coche en lugares donde no incida el sol directamente.

Hilera de coches aparcados
Si no te importa caminar más de la cuenta, busca un aparcamiento con sombra | Getty Images

Aunque en ocasiones la sombra está alejada de tu lugar de destino, piensa que el aparcar "lejos" es un sacrificio que vale la pena. Recuerda que es mejor caminar unos minutos que viajar en una sauna con ruedas.

3. Ten a mano un trapo mojado

Aunque esta opción no debería utilizarse de forma habitual, sí podemos recurrir a ella en momentos extremos. Es este caso, tan solo necesitarás tener el aire acondicionado en buenas condiciones y tener a mano un trapo mojado.

Coloca el trapo húmedo justo en la toma de aire del coche, y enciende el aire. Haciendo esto lo que conseguimos es que el coche se enfríe y además nos ayude a eliminar esas toxinas de las que hablábamos al principio. Ten presente que para ayudar a sacar las toxinas del interior del coche, lo mejor que puedes hacer es bajar un poco las ventanillas.