Un brillante grifo nuevo de metal sacando agua y un vaso casi lleno

Los 5 trucos caseros para ahorrar mucha agua en casa en plena sequía en España

La escasez de agua empieza a pasar factura; descubre qué puedes hacer para ahorrar en su consumo

Es algo que ya se venía advirtiendo desde hacía tiempo. Sin embargo, parece que ahora es cuando empezamos a ver con nuestros propios ojos las consecuencias. España está sufriendo un verdadero riesgo de desertificación, o lo que es lo mismo: está en sequía.

Una problemática cada vez más preocupante

El cambio climático es un acontecimiento que lleva tiempo mandándonos señales. No hay más que fijarse en las constantes olas de calor que están achacando a todo el país las últimas semanas. Estas altas temperaturas, además de perjudicar a las personas, también están afectando al ecosistema.

La escasez de lluvia tampoco está ayudando en absoluto, y la mayoría de embalses reflejan el panorama tan desolador que estamos viviendo: muchos de ellos están a niveles prácticamente irrisorios. Pero si esto ya nos parece preocupante, lo peor todavía está por llegar.

Según los datos ofrecidos por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), se avecinan semanas mucho más calurosas y secas de lo normal. Si además tenemos en cuenta que algunas comunidades autónomas tienen un consumo por encima del recomendado, el problema está más que asegurado.

Y es que lejos de lo que muchos puedan pensar, los pequeños esfuerzos individuales sí pueden tener grandes repercusiones. Es por ello que establecer rutinas y hábitos de consumo pueden aportar un valor extra que ayude a paliar esta situación. Por esta razón, a continuación te vamos a mostrar cinco hábitos que puedes realizar y que están a tu alcance.

1. Vuelve a aprovechar el agua

El primer paso (y el más importante) para optimizar el consumo de agua es volver a aprovecharla. Quizás en nuestro día a día no nos demos cuenta, pero existen muchas ocasiones en las que llegamos a desperdiciar grandes cantidades.

Es muy habitual que en invierno abramos el grifo y esperemos a que se caliente el agua, y de igual forma también es habitual desperdiciar litros en la cocina. A la hora de lavar alimentos, por ejemplo, no solemos tener en cuenta la cantidad de agua que estamos desperdiciando.

Limpiando la losa
Podemos aprovechar el agua que sobra de la pica para regar las plantas | Getty Images

Seguramente existan más situaciones de este tipo, pero tan solo fijándonos en estas dos podremos darnos cuenta de que el agua podría volver a aprovecharse. Así pues, algo que podemos hacer es coger un recipiente y colocarlo debajo del grifo. De esta forma estaremos aprovechando esa cantidad que cae y podremos darle otra utilidad, como por ejemplo para regar.

2. Reduce las duchas

Aunque se trata de un hábito muy habitual y cotidiano, la mayoría de personas pueden tardar de media hasta 7 minutos en ducharse. Este dato, que a priori puede pasar desapercibido, no deja de ser preocupante: por cada minuto de ducha podríamos gastar hasta 10 litros de agua.

Evidentemente estos tiempos podrían aumentar más en la época de invierno, ya que el hecho de ducharnos con agua caliente hace que gastemos más litros. Pero independientemente de la época del año en la que nos encontremos, existen una serie de cosas que podemos hacer y están en nuestra mano.

▶️ VÍDEO: El consejo de la semana

Por ejemplo, para poder optimizar al máximo el consumo de agua en este caso, lo ideal sería que en los momentos de enjabonar (tanto la cabeza como el cuerpo) parasemos el grifo. De igual forma, a la hora de aclararnos también sería idóneo que lo hiciésemos lo más rápido posible. 

3. Utiliza el agua de lluvia 

Otra de las situaciones de las cuales podemos extraer grandes beneficios es de los días lluviosos. No hay nada mejor que aprovechar la propia naturaleza para hacer un uso responsable de algo tan valioso como es el agua.

Especialmente si dispones de un jardín o una terraza, lo mejor que puedes hacer es colocar recipientes o depósitos para que estos se llenen cuando llueva. De esta forma, gracias a la lluvia lograrás obtener muchos litros de agua sin dañar el planeta.

Un hombre bajo un paraguas lloviendo
No desaproveches el agua de las lluvias | Getty Images

4. Limpia menos el coche

Cuando todavía no existían las famosas instalaciones que a día de hoy conocemos, como los car wash, muchas personas recurrían a la única opción disponible que había para entonces: un cubo de agua y jabón. Era una forma clásica, aunque un poco laboriosa. A día de hoy lavar el coche con este método no es lo más común... pero es la forma más natural, óptima y comprometida con el medio ambiente.

Solo con este gesto puedes ahorrar hasta la mitad de litros de agua que gastarías si lo hicieses con una manguera. Eso sí, en casos extremos de sequía lo mejor es limpiar únicamente las zonas que sean visibles y necesarias.

5. Vigila con el váter

Aunque este aspecto no suele ser el más conocido, puede ser también el que más nos ayude a aprovechar al máximo su consumo. Todos los inodoros tienen un mecanismo de descarga que funcionan de forma muy similar, y conocer dicho funcionamiento puede hacer que ahorremos más litros.

Para hacer un uso eficiente cada vez que tiremos de la cadena, lo ideal sería que utilicemos una descarga corta. Algunos inodoros antiguos pueden presentar una descarga larga, y debemos tener en cuenta que estas descargas pueden consumir hasta 6 litros. Sin embargo, con las cortas este consumo se reduciría a 3 litros.