Mujer agarrando una taza de café

El café que se toma mucho en España y ahora vinculan con el desarrollo de tumores

Entre sus componentes existe uno que podría ser cancerígeno

El café es una de las bebidas más famosas y consumidas en todo el mundo, de eso no hay duda. Muchas personas lo consumen de forma diaria, y la verdad, no hay nada como tomar una taza por la mañana para empezar el día con energía.

Actualmente podemos encontrar diferentes tipos de café en el mercado, y eso hace que tengamos acceso a más variabilidad en cuanto a sus productos. Sin embargo, existe un popular café que, al parecer, podría estar vinculado con algunos tipos de cáncer.

El café que está en el punto de mira por estar vinculado con el cáncer

Lo bebemos para empezar el día, después de finalizar una comida e incluso cuando tenemos alguna cita especial. El café, en todas sus vertientes, es la bebida perfecta para acompañarnos prácticamente en cualquier ocasión.

Tres cafés con leche en la barra de un bar con un hombre detrás
El café es una de las bebidas más consumidas en todo el mundo | Getty Images

Tan solo en nuestro país, gran parte de la población admite beber unas tres o cuatro tazas diarias de café. No solo sobrepasamos el límite recomendado por los expertos, sino que también lo hacemos con el gran país productor de esta bebida, Colombia.

El café que consumimos en España no es el mismo que el que consumen al otro lado del charco. Daniel López, hostelero desde 2015, conoce a la perfección la tendencia y los gustos de los españoles respecto a esta bebida.

"A la gente le gusta el café malo, aunque no es su culpa, los cafés comerciales, tanto en el supermercado como en restauración, saben a quemado", señalaba López. De hecho, esta es la razón por la cual está tan normalizado añadirle grandes cantidades de azúcar.

Pero lo cierto es que, cuando el café es bueno, no hace falta añadirle ningún condimento más. Lo que ocurre es que el sabor de este tipo de café es muy característico, tanto en España como en Portugal. De hecho, tiene un nombre concreto: café torrefacto.

Granos de café de color marrón oscuro recién tostados en un saco de tela
El café torrefacto es característico de España y Portugal | Getty Images

Muchas personas, a pesar de consumir este tipo de café de forma habitual, desconocen su nombre. La elaboración que encontramos en él ha creado una gran controversia en muchas ocasiones, y es que al parecer, existe un motivo de peso.

José Gómez Tejedor, inventor del conocido café torrefacto, ideó su elaboración basándose en razones económicas. Durante la época de la posguerra buscó la mejor forma de optimizar costes, y para sorpresa de muchos, lo consiguió con su posterior industrialización.

La clave de todo este proceso la encontramos en la caramelización del azúcar, ya que se descubrió que era el mejor truco para que los granos de café no se acabasen oxidando. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce.

La sustancia que puso en alerta a todo el mundo

Como bien decíamos anteriormente, la mejor forma que se encontró para conservar el café torrefacto en óptimas condiciones fue a través de la caramelización de los azúcares. Esto, además de aportarle sabor al café, constituye un gran problema.

Varias células cancerosas de color rojo en un dibujo
La acrilamida es la sustancia relacionada con el riesgo de padecer cáncer | Getty Images

Según el nutricionista José Gallardo, el azúcar que está presente en este tipo de café puede representar hasta el 15% del total del producto. Así mismo, en 2018, un juez de la Corte Superior de Los Ángeles dio la voz de alarma y obligó a todos los establecimientos a añadir una advertencia sanitaria en sus productos.

Al parecer, existe una sustancia química llamada Acrilamida, la cual está relacionada con el cáncer. Esta sustancia se puede originar cuando los alimentos se cocinan o calientan a temperaturas superiores a los 120 grados.

Cuando esto ocurre, los azúcares y la fructosa del alimento en cuestión reaccionan entre sí, y dan lugar a su aparición. En este sentido, la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC) considera que su consumo podría estar vinculado con el riesgo de sufrir cáncer.

Sin embargo, el café puede no ser el único producto que presente dicha vinculación. Como conclusión, varios estudios señalan que la ingesta de otros líquidos y bebidas calientes también podría aumentar el riesgo de padecer cáncer, siendo el de mayor prevalencia el cáncer de esófago.