Una mano cogiendo agua de una fuente con forma de caracola

Los 10 signos claros de un golpe de calor y cómo actuar para no perder la vida

En verano, las altas temperaturas y el calor excesivo son un gran peligro para nuestra salud

El golpe de calor es una lesión muy grave provocada por un exceso de calor. Normalmente, es la consecuencia de largas exposiciones al sol o por la realización de ejercicio físico a altas temperaturas.

Es muy importante que durante los meses de más calor, principalmente en verano, tengamos mucho cuidado. Un exceso de calor puede tener consecuencias muy importantes para nuestra salud, e incluso provocarnos la muerte. Por eso, te desvelamos cuáles son los signos más claros que debes saber para no acabar perdiendo tu vida:

Estos son los 10 síntomas más habituales de un golpe de calor

Un fuerte golpe de calor puede llegar a lesionar de forma temporal y hasta incluso permanente los órganos vitales que hay en nuestro organismo. Por lo que es muy importante conocer estos 10 signos, los cuales son muy frecuentes para ponernos a la alerta de un posible golpe de calor.

1. Sed intensa, sequedad en la boca

2. Sudor constante

3. Piel muy seca

4. Sentimiento de debilidad

Mujer con la mano en la cabeza porque está mareada
Un grave golpe de calor puede provocar graves mareos y náuseas | Getty Images

5. Mareos o desmayo

6. Calambres musculares

7. Dolores fuertes de estómago y posibles vómitos o náuseas. También puede aparecer la falta de apetito

8. Dolores muy fuertes y continuos de cabeza 

9. Estado de confusión y sentimiento de desorientación e incluso de delirio

10. Temperatura del cuerpo extremadamente elevada (39 grados)

¿Quiénes son las personas más vulnerables a un golpe de calor?

Las personas que tienen el mayor riesgo de padecer un golpe de calor son principalmente los niños menores de 5 años, pero especialmente los que aún no tienen ni el año. También, los niños que padecen de enfermedades crónicas o los que presentan obesidad.

Niño comiendo diferentes alimentos
Es evidente que los niños son de las personas más vulnerables al sol | Getty Images

Pero no solo tienen mayor riesgo los niños, también lo tienen los ancianos y los deportistas. Y sobre todo las personas que realizan trabajos al aire libre, ya que están muy expuestas a los posibles efectos negativos que tiene el sol.

¿Qué podemos hacer para prevenir un golpe de calor?

Lo más recomendable es evitar bebidas con alcohol, muy frías o con cafeína. Y es que estas aumentan considerablemente la temperatura del cuerpo. 

Vino
Evita el alcohol durante los días de verano más calurosos | Getty Images

También se tiene que evitar en todo momento la realización de actividad física intensa durante las horas de más calor. Intenta hacer deporte por la noche, cuando el sol y la calor haya amenguado.

Para los más pequeños de casa lo mejor que puedes hacer es evitar exponerlos directamente al sol y ofrecerles agua o alguna bebida completamente natural de manera continua. También, es recomendable ir a lugares con suficiente ventilación y vestirlos con ropa de color clara, holgada y sobre todo de algodón.

Aunque, si estos consejos no son suficientes, también se recomienda para los pequeños bañarlos y mojarles el cuerpo con frecuencia y siempre realizar con ellos juegos que no requieran mucha fuerza.

Alimentos útiles para refrescarnos

En los días en los que las temperaturas sean elevadas, hay una serie de alimentos que nos ayudarán a refrescarnos. En primer lugar, encontramos el pepino, que contiene agua, fibras, minerales y antioxidantes. El melón y la sandía también son frutas llenas de agua, que nos hidratarán muchísimo.

Varios pepinos enteros junto a un pepino cortado en rodajas
El pepino es un alimento refrescante | Getty Images

El agua de coco es una bebida que ha ganado mucha popularidad en los últimos tiempos, como alternativa a las bebidas azucaradas. Y si lo que queremos es disfrutar de una bebida fácil de preparar y deliciosa, una buena bebida con lima será de gran ayuda.

Finalmente, vale la pena destacar que un golpe de calor necesita que actuemos rápidamente. Si se actúa rápidamente, el riesgo de mortalidad baja drásticamente.