Alcohol

El signo más claro que avisa de que acabarás siendo un alcohólico

Se ha descubierto un nuevo factor que podría aumentar el riesgo de sufrir esta patología

España es uno de los países que presenta mayor predisposición por la bebida, pues tan solo basta con observar las costumbres tradicionales. Ya sea en celebraciones o en reuniones informales, la mayor parte de la población se considera 'bebedora social'. Ahora bien, ¿esto puede entrañar algún peligro?

La delgada línea entre el consumo ocasional y excesivo

Beber en determinados eventos sociales es algo normal, sobre todo cuando estamos viviendo motivos de celebración. En estos casos, la costumbre de beber parece estar más que justificada. Porque seamos sinceros, ¿quién no ha ido nunca a una boda, cumpleaños o reunión de amigos y se ha tomado unas copas de más?

Llevar a cabo esta práctica social no debería implicar nada negativo en nosotros, especialmente si tenemos en cuenta que la mayor parte de la población ha consumido alcohol en algún momento de sus vidas.

Primer plano de 3 combinados/cubatas de ron
El consumo de alcohol está muy normalizado en nuestra sociedad | Getty Images

Ahora bien, debemos ser conscientes de la cantidad y la frecuencia con la que lo consumimos. Por ejemplo, no es lo mismo beber en la cena de Nochevieja que en el cumpleaños de un amigo. Diferenciar este tipo de situaciones es muy importante, ya que las pautas de consumo deben estar alineadas con el contexto.

No obstante, existen personas que presentan una gran dificultad para discernir estos escenarios. Diferenciar un día entre semana de una fecha especial resulta casi irrelevante para ellas, puesto que el consumo de alcohol lo llegan a normalizar prácticamente en todos los casos.

Entonces es aquí cuando deberíamos analizar si los límites establecidos se cumplen, porque beber de vez en cuando es normal. Sin embargo, lo que no es normal es que al hacerlo se vea perjudicado nuestro día a día.

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Un nuevo factor que podría ser determinante

La gran mayoría de países occidentales (entre ellos España) no están exentos de presentar casos de trastornos relacionados con el alcoholismo. Algunos factores como la genética, la salud mental y la sociedad podrían influir en las personas que padecen esta patología.

Pero recientemente se ha dado un paso más allá, y un equipo de investigadores de la Universidad Carnegie Mellon (UCM) ha realizado un estudio epidemiológico al respecto. En él se han encontrado nuevos hallazgos que podrían ser determinantes para este tipo de casos.

Se procedió a realizar una encuesta a casi 4.5000 adolescentes, la cual tenía por objetivo conocer los patrones de consumo. Posteriormente, a estos mismos adolescentes se les realizó un seguimiento durante 17 años, y los resultados obtenidos consiguieron arrojar nueva información.

Al parecer se ha encontrado un nuevo factor que podría aumentar el riesgo de sufrir trastornos relacionados con el consumo de alcohol, y es el hecho de beber en soledad. Este descubrimiento guardaría una estrecha relación con la forma en la que muchos jóvenes gestionan sus emociones negativas.

Y no es algo que deba extrañarnos. Dentro de los resultados ofrecidos por el estudio podemos observar como el 25% de los jóvenes y casi el 40% de los adultos jóvenes reconoce haber bebido de forma solitaria. Esta práctica, por lo tanto, repercute directamente en el aumento de padecer trastornos de alcoholismo a medio y largo plazo.

Tres cervezas con una mujer en segundo plano y desenfocada
La cerveza es la bebida que más gusta en nuestro país | Getty Images

¿Cuándo pedir ayuda?

Si el alcoholismo ya era un tema pendiente y preocupante, tras la llegada del Covid-19 todavía lo es más. Aunque es importante seguir realizando investigaciones y destinar recursos para ayudar a las personas que padecen este tipo de trastornos, existen algunas señales que no deberíamos ignorar.

La primera y más evidente es la cantidad de alcohol que se ingiere durante el día o la semana, así como también los constantes estados de embriaguez. Tal y como mencionábamos anteriormente, el hecho de beber en sí no es malo: lo preocupante es cuando lo hacemos de forma constante e incluso sin motivos.

De igual forma, ocultarle a otras personas que estamos bebiendo o sentirnos culpables por ello también podría ser un indicativo de que algo no está bien. Sea cual sea la situación, lo mejor siempre es pedir ayuda profesional.