Foto de Carlos Sarriá, conocido como Charlie

El extraño cáncer que ha acabado con Charlie, el tiktoker español muerto con 20 años

La muerte del joven ha revolucionado todas las redes

Hace tan solo unas horas, Carlos Sarriá, conocido como Charlie, fallecía como consecuencia de una larga lucha contra el cáncer. Las redes sociales no han tardado en inundarse con comentarios mostrando su apoyo a los amigos y familiares del joven alicantino.

Conocido, sobre todo en TikTok, compartía distintos videos con sus seguidores. En ellos, el joven mostraba con total naturalidad cómo era su día a día, incluidos sus largos ingresos en el hospital. De algún modo, conseguía traspasar la pantalla y hacerse un hueco en el corazón de todos sus seguidores.

Charlie, el influencer que ayudó a normalizar la lucha contra cáncer

Una vez le diagnosticaron cáncer en 2018, el joven de 20 años encontró en Tiktok un espacio adecuado en el que relatar sus vivencia. Por ello, los seguidores podían ver cómo hablaba sin tapujos de su enfermedad, incluso en las peores etapas.

Si algo caracterizaba a Charlie, eso es el desparpajo y el humor con el que se tomaba la vida. Tal y como declaraba en una entrevista: "Mi lema es Hakuna Matata, vive y deja vivir. No hay más, es así. Yo estoy bien como estoy. No tengo nada que pedir, aunque tenga lo que tengo, yo me considero una persona feliz y agradecido con lo que tengo. No pido mucho", demostraba así cuál era la filosofía de vida.

Por desgracia, hace tan solo un mes, empezó la que sería su cuarta recaída. En sus últimos videos, el joven declaraba que no estaba pasando por su mejor momento: estaba siendo tratado con morfina y sufría los efectos de un fecaloma, como consecuencia del tratamiento.

Y, aunque el contenido de sus videos podría considerarse duro, lo cierto es que la normalización, que creó en torno a su situación hospitalaria, ha permitido que más personas descubran y tomen conciencia sobre el cáncer que el joven padecía.

El cáncer que padecía Charlie: sarcoma de Ewing

Considerado un tipo de cáncer raro, el sarcoma de Ewing afecta directamente en los huesos o a los tejidos blandos que se encuentran a su alrededor. Normalmente, aparece en zonas como la pelvis, el fémur o las costillas. Además, este tipo de tumor maligno suele provocar la diseminación del cáncer en otros lugares del cuerpo, es decir, se metatastiza. 

Aunque se desconocen las causas, los estudios han demostrado que es más común que aparezca entre la población joven. La edad promedia gira en torno a los 10 y 20 años, apareciendo cuando los huesos crecen rápidamente. De todos modos, se puede llegar a desarrollar a cualquier edad.

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Los síntomas más comunes afectan directamente a la zona afectada, por ende es común sentir dolor óseo, notar inflamaciones o experimentar sensibilidad, rigidez y entumecimiento. También es posible experimentar cansancio, fiebre, pérdida de peso...

La estadística ha demostrado que, en general, la tasa de supervivencia a 5 años suele ser de un 62%. En el caso de que se haya detectado sin metástasis, la tasa de supervivencia es de un 82%. Sin embargo, con metástasis la tasa gira en torno al 67%.

Cómo se detecta y los tipos de tratamiento para el sarcoma de Ewing

Teniendo en cuenta los síntomas que se puedan presentar, el equipo médico suele optar por radiografías, resonancias magnéticas, centellogramas o biopsias. Además, estas pueden incluir estudiar si el cáncer se ha extendido a otras regiones del cuerpo.

Una vez diagnosticado, se debe tener en cuenta diferentes factores para establecer cómo se atacará al cáncer. Entre ellas, podrá ser de vital importancia el tamaño del tumor, su colocación y si se encuentra en otras partes del cuerpo.

De forma habitual, se suele optar por la quimioterapia, la radioterapia o la cirugía. La decisión siempre dependerá de la situación en la que se encuentre el cáncer y qué opinen los especialistas.