Los pies de un niño nadando en una piscina

Los expertos reconocen los que todos sabíamos sobre orinar en el mar o en la piscina

Aunque parezca lo contrario, orinar en el mar y la piscina no tiene nada de malo

Seguro que en más de una ocasión has visto que orinar en las piscinas o incluso en el mar está prohibido. De hecho, el Ayuntamiento de Vigo comenzará a poner multas con un importe de 750 euros para aquellas personas que se salen dicha norma en el municipio. Orinar en estos lugares está considerado como una infracción de la normativa, a pesar de que la ciencia ha desmentido que pueda ser nocivo para el mar.

Así lo afirma un estudio llevado a cabo por la Sociedad Estadounidense de Química. Según los investigadores, no tiene ningún sentido que orinar en playas o piscinas esté prohibido, aunque existen algunas excepciones.

La verdad sobre lo 'malo' que resulta orinar en el mar o la piscina

Son muchos los expertos que han decidido pronunciarse sobre el tema. Una de ellas es Raquel Tulleuda, ginecóloga y sexóloga. La doctora afirma que no existe ningún problema para la salud al orinar en el mar y que, de hecho, puede ser beneficioso.

Parece que, después del estudio, se ha confirmado que orinar en el mar o en la playa no es nocivo para la salud, ni la tuya ni la del mar. Además, para el agua podría tener incluso algunos beneficios muy interesantes.

Niño salpicando agua dentro de la playa
Cuando orinas en el mar no te enfrentas a ningún riesgo | Getty Images

1. La orina contiene sal

En primer lugar, hay que destacar que el estudio se ha publicado en la plataforma Youtube a través de un vídeo que usa el humor para llegar a la audiencia. Gracias a él podemos comprobar que la orina está compuesta en un 95% por agua. Además, también incluye iones de cloro y sal. Es decir, cuenta con una composición casi idéntica a la del agua del mar.

2. Puede ser un buen fertilizante

Pero la orina no solo se compone de agua con sal. En su composición, también cuenta con potasio, una sustancia que resulta inocua. Asimismo, destaca su contenido en urea, que tiene el exceso de nitrógeno de nuestro cuerpo.

▶️ VÍDEO: El consejo de la semana

Este nitrógeno presente en la urea, cuando entra en contacto con el mar, se transforma en amonio. Un dato que sorprende es que este es uno de los mejores fertilizantes para cuidar la flora marina.

3. Los animales también lo hacen

A todos los beneficios que hemos visto, hay que añadir que los animales que viven en el mar también orinan en el agua. Uno de los que más llaman la atención es la ballena, que expulsa sobre 970 litros diarios.

¿Qué sucede al orinar en la piscina?

Estos datos pueden cambiar cuando hablamos de orinar en la piscina. La Agencia SINC publicó un artículo recogiendo las conclusiones de un estudio que llevó a cabo Ernest R. Blatchley, de la Universidad de Purdue.

En el mismo, se confirma que el cloro se combina a la perfección con el ácido úrico, formando dos sustancias tóxicas. Estas son el cloruro de cianógeno y la tricloramina, que puede producir diversas irritaciones.

Una piscina de aguas azules con su característica barandilla de metal
Orinar en la piscina puede tener riesgos debido al cloro | Getty Images

No obstante, hay que tener en cuenta que, como afirman los expertos, el agua de la piscina no acumula la cantidad de orina y cloro suficiente como para que estas sustancias supongan un problema grave de salud.

Sin embargo, algunas personas sí podrían sufrir leves irritaciones o sentirse mal. Los expertos advierten que: “Hay casos en que la gente ha llegado a enfermar con síntomas parecidos a los que se producen por envenenamiento por cloruro de cianógeno o tricloramina”.

En la piscina, respeta las normas de higiene

Por todo ello, lo mejor es que, en el caso de la piscina, sí se respeten las normas en cuanto a higiene y salud. De este modo, podrás estar cuidando al resto de usuarios y hacer que no terminen padeciendo de irritaciones u otros problemas similares.

En definitiva, no existe ningún problema por orinar en el mar. Sin embargo, la cosa cambia cuando nos referimos a las piscinas, debido a la cantidad de cloro que contiene el agua de las mismas.