Una mesa de restaurante con cubiertos, platos y copas de vino

La pillan haciendo un 'sinpa' de más de 150 € en España y se inventa una excusa épica

Hasta seis comensales disfrutaron de una copiosa comida 'gratuita', con una excusa que no te vas a creer

Ni siquiera hace falta esperar a la cuenta, aunque algunos lo hacen tras ver las cifras; te tomas tu consumición y aprovechas el despiste del camarero para salir corriendo sin pagar. El conocido como “simpa” es una práctica cada vez más común en los bares y que pone en evidencia la honradez de algunos clientes.

Se inventan una excusa épica para no pagar la cuenta

Es el caso de un restaurante en Chipiona, Cádiz, que sufrió uno de estos ‘simpas’ hace apenas unos días. El Restaurante La Manuela no ha podido evitar publicar la historia de este caso de una familia que se fue sin pagar de su local, dejando atrás una cuenta de más de 150 euros. La intención de los propietarios: denunciar este tipo de actos por parte de algunos clientes.  

"Estamos en un mundo donde los que tenemos restaurantes estamos expuestos a las críticas a través de Tripadvisor o Google. Y creo que tenemos que aceptarlo. Pero también el cliente se expone a ello, y no puede salir de rositas”. Así empieza el post que ya se ha hecho viral por Facebook, a lo que han continuado indignados: “Tenemos un negocio con más de 35 personas trabajando para que nos hagan estas cosas”.

cuenta de un restaurante
La cuenta de la mesa ascendía a más de 150 euros entre los que se incluían comida y cubatas | Restaurante La Manuela

Pidieron todo tipo de platos caros y bebidas que no pagaron

Los protagonistas de esta historia a los que denuncia el restaurante afectado son una familia que tras pedir y comer un gran festín de comida y bebida se marcharon sin pagar. En la generosa cuenta se incluían varias copas de vino, ‘gyozas’ de langostino, morrillo de atún rojo, pescaditos fritos  y diversos cubatas entre otros muchos platos. La comilona para los seis comensales ascendió a los 165,60 euros, un razonable precio por el que no estuvieron dispuestos a pagar.

“Pedir muy bien de comer y esperar al despiste para irse". Es como se lamentaba y reprochaba el restaurante este suceso. Pero lejos de quedarse en la resignación, los propietarios consiguieron identificar a una de las comensales y se pusieron en contacto con ella. "Hola, somos de la Manuela, tenemos que hablar con usted. Sabemos por las cámaras quién es. Es simple, nos llamas, hablamos y lo solucionamos", expusieron a Laura, una de las estafadoras, por WhatsApp.

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“A lo mejor te han dado el móvil mal"

La respuesta de la comensal fue de lo más curiosa: “¿Disculpa?”. Ante el aparente desconcierto de la mujer, los gerentes del restaurante le explicaron que le habían mandado la cuenta de su mesa por Bizum minutos atrás: "La has visto y nos habéis bloqueado. ¿Podemos hablar?". La negativa y excusas de la clienta se aumentaron: "Yo no sé nada de eso. A lo mejor te han dado el móvil mal".

Tras intentar llamar a Laura y no descolgarlo, a lo que reprochó "No te respondo porque no sé de qué me estás hablando", los restauradores pasaron a la ofensiva. "No te preocupes. Si quieres lo hacemos mal o lo hacemos bien. Lo que quieras, te has ido sin pagar". Seguros de que se trataba de ella quién se había ido sin pagar su respectiva cuenta, el restaurante solo necesitó una amenaza para que saliera toda la verdad.

Las amenazas funcionaron: "¿A dónde hago Bizum?”

"Te has ido sin pagar de mi negocio y te voy a denunciar por ello, ya que tengo tu teléfono y las imágenes de cómo entras y sales de la Manuela. ¿Lo entiendes así?", acometía la propietaria hacia la clienta. Esta última no pudo evitar reconocer su culpa, a lo que se limitó a responder: "¿A dónde hago Bizum? ¿A este móvil?".

La tensa situación tuvo un desenlace justo y el grupo de seis personas, en el que había también dos niños, acabó por pagar los 165 euros que debían. Algunos usuarios han pedido que se compartan las imágenes y nombres completos de los individuos. Sin embargo, los morosos han quedado libres de aparecer en la publicación de Facebook donde la propietaria ha compartido la historia. "No publicamos teléfono ni las imágenes, esto último, por respeto a los niños que acompañaban a los sin vergüenzas".