El economista Gonzalo Bernardos con cara extrañada en La Sexta Noche

Gonzalo Bernardos alerta de la realidad de las rebajas de enero y febrero en España

El economista Gonzalo Bernardos realiza un pronóstico poco optimista

España comenzaba el pasado 7 de enero las rebajas en sus centros comerciales y tiendas de manera oficial. Son muchos los que aprovechan esta época para renovar su armario y adquirir aquellas prendas que necesiten a un precio más bajo. Sin embargo, el economista Gonzalo Bernardos realiza una advertencia sobre este periodo de descuentos.

Algunos expertos adelantan que no están consiguiendo el efecto deseado. Había muchas expectativas puestas en ellas al tratarse de las primeras rebajas tras la pandemia. Parece que quedan ya muy lejanas las imágenes de antes de la gente agolpada a las puertas de los centros comerciales.

El profesor de Economía de la Universidad Barcelona Gonzalo Bernardos hace su particular pronóstico sobre lo que deparará este periodo de ofertas. Considera que no habrá grandes chollos y augura que "serán presumiblemente mediocres".

Para ello se justifica básicamente con tres argumentos. En primer lugar, "alguna gente se ha gastado más de lo debido", por lo que ahora carecerá de recursos para ir a las rebajas. También habla de que se ha comprado mucho "desde finales de noviembre hasta Navidad".

Una mujer con tacones y tejanos cargando bolsas con ropa de las rebajas
Las rebajas han ido perdiendo atractivo para los clientes | Getty Images

Por último, entiende que "la ropa restante no será tan atractiva". Como suele ser habitual, algunos negocios aprovechan esta época para poner a la venta colecciones anteriores.

Eso sí, el reconocido economista no pierde la esperanza y admite que todavía pueden aparecer los chollos. En el programa Más vale tarde indicó que "si alguien quiere gangas, o tiene suerte o que se espere a febrero".

Las rebajas ya no son lo que eran

Gonzalo Bernardos considera, además, que las rebajas ya no son lo que eran antes. Posiblemente hayan llegado a su fin con la irrupción del comercio electrónico. Hoy en día resulta muy sencillo encontrar en internet ofertas a lo largo de todo el año.

Por lo tanto no hace falta esperar al 7 de enero ni tampoco hacer colas en las tiendas. Además existen otras razones que justifican su opinión. Las nuevas leyes del comercio permiten fijar los descuentos fuera de los dos principales periodos, como son comienzos de año y verano.

La organización de consumidores FACUA efectuó una encuesta en Twitter sobre las rebajas. Ocho de cada diez personas creen que los establecimientos falsean los descuentos. El economista entiende que se genera una cierta sensación de "decepción".

Anuncian ofertas que llegan hasta el 70%, cuando en realidad hay pocos artículos que alcancen ese porcentaje. La mayoría de los productos suelen llevar, además, unas rebajas inferiores a lo que indican los carteles. Por lo tanto, si nadie lo remedia, con el tiempo es más que previsible que acaben desapareciendo. Llegará el momento en que dejen de resultar atractivas para el cliente.

Dos mujeres con bolsas llenas de compras en la calle y muy abrigadas
Algunos comercios no cumplen con los descuentos que anuncian | Getty Images

La situación que le espera a muchas familias en 2023

Las familias españolas llegaron a las navidades con ganas de gastar. Así lo demuestra que desde finales de noviembre hasta la conclusión de diciembre se incrementarán los créditos al consumo 9.000 millones. Bernardos entiende que muy poca gente recurrió a los ahorros y prefirió solicitar créditos.

En lo que respecta a la economía española durante este año, se muestra un tanto pesimista. El país no crecerá por encima del 5%, como se pensaba, sino que rondará el 2%. En cuanto a los trabajadores, se prevé que el incremento salarial esté por encima del de 2022. La subida de los sueldos se situará como mínimo en el 4%, apunta.

Pese a que nivel macroeconómico de 2023 sea peor, el poder adquisitivo de las familias no se resentirá por ello. Desvela que los que cuenten con una cláusula de rescisión salarial conseguirán conservar el nivel adquisitivo. Solo unos pocos lo perderán, aunque se tratará de una merma muy baja.