Perfil de un agente de tráfico parando a un coche blanco por un control

La desconocida multa de 1.500 € de la Guardia Civil por no llevar un papel en el coche

Aunque no sea obligatorio, sí que se recomienda llevar este documento para no acabar sancionado

La Guardia Civil suele ser muy estricta en lo que se refiere al cumplimiento de las normas. Hay un documento que aunque no es obligatorio llevarlo en el vehículo, sí que se recomienda tenerlo a mano. Sería la manera de evitar una posible multa de 1500 euros.

Ya se sabe que una de las infracciones más graves es la circulación de vehículos sin el seguro correspondiente. De hecho, son muchos los que no cuentan con los papeles en regla. Desde Tráfico admiten que puede haber en torno a dos millones de coches que no dispongan de póliza.

No hay que olvidar que se trata de un trámite obligatorio, que puede resultarte de gran ayuda en caso de un accidente en la carretera. Además de protegernos a nosotros ante cualquier percance, haríamos lo propio con otros posibles implicados.

Hasta hace unos años, la DGT obligaba a llevar en el coche tanto la póliza del seguro como el recibo de pago. Sin olvidarnos, por supuesto, de la documentación. Pero desde la puesta en funcionamiento del fichero FIVA ya no hace falta llevarlo con nosotros.

¿Qué es el FIVA y cómo te afecta?

FIVA son las siglas del Fichero Informatizado de Vehículos Asegurados. En realidad se trata de una base de datos extensa que incluye los datos de todos los coches asegurados. Además, también recogen los detalles y términos de la póliza.

Un guardia civil de Tráfico pide documentación a un conductor
La Guardia Civil cuenta con una base de datos a la que pueden acceder en cualquier momento | Europa Press

Tienen acceso a ella los distintos organismos públicos, entre los que se encuentran la Guardia Civil y la Policía Municipal. Otros que también pueden entrar en esta base de datos son la Policía Nacional, tribunales, centros de ITV y la Oficina Española de Aseguradoras.

En cuestión de muy poco tiempo podrán saber si un vehículo cuenta con el seguro o no. Todo esto sin necesidad de que el conductor lo tenga en la guantera, como era habitual hasta hace unos años. Puede resultar más sencillo y cómodo para él, pero también debería enfrentarse a una serie de contratiempos.

¿Por qué me podrían sancionar con 1500 euros?

En los controles de Tráfico, lo más probable es que los agentes de la Guardia Civil te detengan y te soliciten la documentación. En principio no deberían pedir ningún papel del seguro. Sobre todo porque ellos disponen de la tecnología precisa para acceder a dicho fichero.

Sin embargo, en el momento menos pensado podría producirse un inconveniente. Y es que la autoridad competente no dispusiera de conexión a Internet, ya fuera por la falta de cobertura u otro problema parecido. Ante eso, no tendrían la posibilidad de consultar la información en el FIVA.

En ese caso, lo más común es que nos dejaran seguir circulando con normalidad. Al fin y al cabo no se trata de una irregularidad nuestra, sino de un problema tecnológico totalmente ajeno al conductor. Pero no será así.

Un guardia civil de Tráfico junto a un coche en un control
La sanción llegaría hasta los 1500 euros | Europa Press

Ante esa situación, lo más probable es que los agentes de Tráfico acaben emitiendo una multa. Sería por la imposibilidad de consultar si el vehículo en cuestión dispone del seguro en regla.

La sanción económica llegaría hasta los 1500 euros cuando se tratase de un automóvil, por lo que no sería ninguna broma. Por su parte, para los camiones se elevaría hasta los 2600 euros, mientras que para motos y ciclomotores ascendería a 1250 y 1000 euros, respectivamente.

¿Qué debo hacer para evitar la multa?

El conductor no debe preocuparse en realidad por esta sanción. Lo tendrá muy sencillo para que se la anulen. Bastará con presentarse en las oficinas de Tráfico con una copia del seguro y del recibo de pago.

No obstante, nunca vendría de más llevar en el coche una copia de ambos documentos. Seguramente nos ayudase a evitar alguna situación incómoda en la carretera.