Una pescadería con una bolsa llena y dos manos a la vista

Avisan del contaminante que comemos a diario y dispara el riesgo de sufrir cáncer

Algunos alimentos de origen marítimo podrían poner en riesgo nuestra salud

La contaminación que sufren nuestros océanos es cada vez más evidente. En total, cerca de 100.000 especies marinas mueren cada año a causa de dicha contaminación. Entre los principales motivos se encuentran los plásticos y los microplásticos, que pueden resultar verdaderamente tóxicos para nuestro organismo.

El gran problema de los plásticos y la fauna marina

Los datos son muy preocupantes. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) evaluó el impacto de la contaminación sobre el mar y las diferentes especies marinas. La producción y el uso de microplásticos está a la orden del día, y con ello las consecuencias negativas tanto para nuestro ecosistema como para nuestra salud.

Un estudio realizado por el grupo de investigadores TecnAtox, de la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona, han llegado a una conclusión verdaderamente preocupante: ingerimos microplásticos. Para determinar la cantidad de estas ingestas, los investigadores han tomado algunos valores de referencia.

Mar lleno de plásticos
Los nanoplásticos y los microplásticos ya se encuentran en nuestros intestinos | Getty Images

Concretamente han analizado más de 2.300 moluscos diferentes, de los cuales se han llegado a extraer hasta 1.460 microplásticos. Entre las especies estudiadas se encuentran los mejillones, las ostras, el caracol marino, los berberechos, las navajas y la coquina.

De todas ellas, las ostras y los mejillones presentaban una mayor cantidad de microplásticos en su interior, seguido de las coquinas, los caracoles, las navajas y los berberechos. Así pues, los niveles se situaban entre 23, 19, 0,5, 5, 10 y 10 microplásticos, respectivamente.

Por otra parte, otro estudio publicado en la revista Exposure and Health también ha ofrecido unos resultados muy preocupantes. Y es que el consumo de microplásticos que ingerimos semanalmente equivaldría al tamaño de una tarjeta de crédito (o lo que es lo mismo, una media de 5 gramos).

El peligro de los microplásticos en nuestro organismo

Ambos estudios dejan mucho para pensar y reflexionar. Los investigadores afirman que todavía queda mucho por estudiar, pero los efectos que pueden presentar estos plásticos sobre nuestra salud es ya algo muy evidente. De esos estudios, algunos han empezado a relacionar que su ingesta estaría relacionada con algunas enfermedades inflamatorias del aparato digestivo.

Otros estudios experimentales también empiezan a señalar cuáles podrían ser las consecuencias a largo plazo. Así pues, algunos de ellos han llegado a detectar que la absorción de estos microplásticos podría llegar a modificar la composición del microbioma intestinal, y por consiguiente derivar en algunos tipos de cáncer.

Y es que se trata de algo que parece estar presente en todas partes. Tanto los microplásticos como los nanoplásticos se encuentran presentes en nuestra cadena alimentaria, y esto se debe principalmente a dos razones. En primer lugar, por utilizar envases de plástico de forma cotidiana, y en segundo por consumir productos de origen animal.

Primer plano de tres aguas embotelladas llenas
Incluso las botellas de agua desprenden pequeñas cantidades de plástico | Getty Images

Es muy importante ser conscientes de los riesgos

Pero no solo los encontramos ahí. Cabe recordar que los envases y las botellas de plástico tampoco están exentas. De esta forma, si bebemos agua a través de una botella de plástico, estaremos también ingiriendo algunas partículas.

Es evidente que el plástico está causando grandes problemas en los ecosistemas marinos. Además, también repercute sobre los recursos pesqueros y acuícolas, y por consiguiente incide directamente sobre nuestra salud.

Por esa razón, es importante que se aumente la conciencia tanto colectiva como individual. Se debería procurar limitar las fuentes y el consumo de este material en la medida de lo posible, pues los riesgos que se pueden llegar a desarrollar son verdaderamente perjudiciales.