Mujer tocándose la barriga con dolor

Los 3 consejos de los médicos para prevenir y aliviar la digestión pesada

Las digestiones pesadas no ocurren porque sí: algunas de las causas las podemos modificar

Tenemos una comida con la familia, los amigos, los compañeros de trabajo... ¿Quién no ha terminado en alguna de ellas con la barriga muy pesada?

La digestión pesada afecta al 20-40% de la población y viene acompañada de síntomas en el aparato digestivo. Su aparición puede deberse a varias causas, pero la mayoría de ellas está en nuestra mano poder cambiarlas. ¿Tú también lo sufres? ¡Hoy te desvelamos algunos datos que te pueden ayudar a controlarlo!

Digestiones pesadas y lentas

La aparición de una digestión pesada suele ser la consecuencia de haber comido más de la cuenta. Además, algunos alimentos y bebidas pueden favorecer a su aparición, sobre todo si no los solemos comer de forma habitual. Entre los síntomas más destacables se encuentran el malestar abdominal, la sensación de plenitud y las náuseas y vómitos.

Cuando esto ocurre es muy habitual que nuestro estómago se inflame como consecuencia de no poder realizar correctamente la digestión. Por este motivo, aparece el malestar general y la sensación de pesadez.

Hombre cogiendose la barriga con las manos
El malestar abdominal y la hinchazón son síntomas muy habituales | Getty Images

Debemos tener presentes que digerir la comida no supone el mismo esfuerzo para unas personas que para otras. Es importante identificar cuando se produce este malestar y que síntomas lo acompañan, ya que así podremos tratarlo correctamente.

Cómo evitar una mala digestión

Fran Sabal, nutricionista especializada en gestión emocional y autora del libro Nutrición Emocional propone algunos tips que nos pueden ayudar a la hora de comer y así evitar la digestión pesada. Antes de cada comida, la especialista recomienda beber un vaso de agua. De esta forma, evitaremos comer más cantidad de la necesaria.

También hace hincapié en realizar respiraciones antes de cada comida, ya que enfatiza la importancia de mantener una respiración consciente para metabolizar mejor la comida.

Chica bebiendo un vaso de agua
¡Bebe agua antes de comer! | Getty Images

Y por último, también nos explica que debemos tomar conciencia mientras comemos. En este sentido, es importante estar presentes en el momento de la comida, e ingerir las cantidades justas y necesarias que nuestro cuerpo pide para saciarnos.

Alimentos que ayudan a mejorar la digestión

Además de seguir las pautas de Sabal, debes saber que existen ciertos alimentos que son de fácil digestión y nos pueden ayudar en determinados momentos.

Cada vez son más frecuentes los diagnósticos de personas que padecen el Síndrome de Intestino Irritable. En esas situaciones, es más importante que nunca mantener una correcta alimentación.

Algunos alimentos saludables que pueden ayudarnos a mejorar nuestra digestión son el arroz, el pollo, la avena, la manzana, el yogur o el pescado blanco.

Manzanas tipos
La manzana es una fruta ideal que te ayudará a hacer bien la digestión | Getty Images

Por último, es importante remarcar que la flora intestinal resulta imprescindible para terminar la digestión de alimentos. La flora intestinal puede verse dañada por muchos motivos, por eso es importante eliminar algunos hábitos que la pueden dañar, como el consumo de alcohol y tabaco, mantener una vida sedentaria o tomar antibióticos.

¿Por qué ocurren las digestiones pesadas?

Aunque pueden existir varios factores que influyan en la digestión, la mayoría de veces suele predominar uno en concreto: la mala alimentación.

Algunos alimentos no saludables pueden dan lugar a una digestión pesada, sobre todo si los ingerimos en grandes cantidades. Los más habituales suelen ser los procesados, fritos, ricos en grasas insanas, dulces, bollería o alcohol.

Comiendo mucho
Los alimentos procesados pueden causar problemas digestivos | Getty Images

No obstante, también es importante saber que además la forma en cómo se cocinan e incluso se ingieren pueden causar la aparición de este malestar. De esta forma, si no masticamos correctamente o no producimos la suficiente saliva antes de tragar el alimento, la digestión podría ser peor.

Por otra parte, las alergias o intolerancias alimentarias también podrían ser una causa de inflamación y dolor abdominal, así como determinadas patologías relacionadas con el aparato digestivo. En estos últimos casos, lo ideal es acudir al médico para que nos ofrezca un diagnóstico.