Dinero en un cajero automático.

El banco avisa a Hacienda cada vez que haces esto con tu propio dinero

Hacienda controla los movimientos bancarios más sospechosos para evitar delitos

El uso de ciertos billetes levanta bastantes sospechas. La Agencia Tributaria ejerce un cierto control sobre ellos para evitar principalmente la economía sumergida. De hecho, cuando un banco los recibe tiene la obligación de notificárselo al fisco.

Desde hace tiempo se vienen mirando con lupa los billetes de 500 euros. Aunque estuvieran bastantes años escondidos, parece ser que ahora vuelven a aflorar y a circular con total normalidad. En cualquier caso, las entidades financieras los van apartando.

En cuanto llegan al banco los retiran de la circulación y "ya ha dejado de emitirse" por los bancos centrales. Así lo aclara el presidente del sindicato Gestha de técnicos de Hacienda, Carlos Cruzado. Se muestra un tanto sorprendido por lo que está ocurriendo con los de 200 euros.

Estaban utilizándose como sustitutos de los de 500, pero no encuentra "una explicación para los datos de retirada del billete de 200". El papel de moneda con un valor tan elevado siempre se ha asociado al dinero negro y al ámbito de los delitos.

¿Por qué empieza a haber tantos billetes de 500 euros?

Nadie esperaba que los billetes de 500 y 200 euros surgieran últimamente en los volúmenes en los que lo está realizando. Esto provoca que exista cierta preocupación entre los equipos de la lucha contra el fraude tributario. Hasta la fecha permanecía oculto, pero ahora empieza a hacerse uso de él.

Un montón de billetes de 500 euros con su característico color violeta
Los billetes de 500 y 200 euros empiezan a aflorar en los últimos años | Getty Images

Hay que decir que la normativa fiscal reduce a los 1000 euros los pagos en efectivo. Se ampliaría hasta los 10 000 para los extranjeros y siempre que sea para actividades ajenas al ámbito empresarial. De no cumplir con estas exigencias, las multas llegarían a alcanzar hasta el 25% del valor de la transacción.

Sospechan que se han reactivado los canales de circulación del dinero sumergido. Sobre todo tras la proliferación de otros métodos de pago como las tarjetas de crédito u operaciones electrónicas, que son más fácilmente rastreables por Hacienda.

El dinero negro vuelve a ser muy utilizado

"El dinero 'B' se vuelve a manejar mucho", indican fuentes jurídicas al diario Público. Sostienen que la gente "lo acepta porque el 'A' se encuentra muy presionado". Cuando se obliga a reducir los precios "mediante impuestos surge el estraperlo", añaden.

Aprecian como vuelven a activarse algunos de los circuitos por los que se movían esas monedas de papel con alto valor. Explican que "el 'B' se utiliza para cuadrar operaciones, ya sea al alza o a la baja. Eso indica que una parte del mercado se está separando del formato oficial".

Otros factores que llevan a sacar los billetes de 500 y 200 euros

En cualquier caso, detectan que hay otros motivos por los que están sacando al mercado los billetes de 500 euros. En primer lugar lo responsabilizan al desplome de muchas empresas. Sus propietarios se ven en la obligación de recurrir a sus reservas ocultas.

Los utilizan para sus gastos domésticos, pero también para conservar la actividad de sus negocios. En muchas ocasiones se ven empujados a esto debido a los retrasos que hay para acceder a los préstamos.

Además, a esto se le une la modificación que sufrirán en su formato los billetes, desde los de 5 euros hasta los de 200. En cuestión de algo más de un año, el Banco Central Europeo tiene previsto afrontar un rediseño. Esto amenaza con dejar fuera de la circulación mucho del dinero negro que permanece escondido.

Fuentes de Hacienda se muestran sorprendidas por el alto nivel de gasto de billetes de alta denominación. Hasta la fecha, este papel de moneda estuvo oculto, "fuera de circulación", pero "ahora salen en pequeñas cantidades, de uno en uno". El récord de los billetes de 500 euros se alcanzó en julio de 2007, porque en plena burbuja inmobiliaria su valor conjunto alcanzó los 56 955 millones de euros.