Cajas de varios medicamentos en una farmacia

Los médicos advierten de los conocidos medicamentos que se echan a perder con el calor

Si no tenemos en cuenta los aspectos de conservación, nuestra salud podría verse afectada

No cabe duda de que este verano está siendo uno de los más calurosos y abrumadores que hemos vivido en muchos años. Los expertos ya hace tiempo que lo están advirtiendo, y es que el incremento de las temperaturas podría pasarnos factura y de muchas formas. 

Medicamentos y calor ¿incompatibles?

Si algo tiene el verano son precisamente las altas temperaturas. Gracias a ellas podemos realizar determinados planes que el resto del año no haríamos, como darnos un chapuzón en la playa o la piscina. Sin embargo, últimamente estamos experimentando olas de calor que parecen ser interminables.

Pero en cualquier caso, este incremento de calor no solo afecta y condiciona a las personas: también lo hace con los medicamentos. Debemos tener presente que algunos de ellos pueden verse afectados por las altas temperaturas, y que tal y como explicaremos a continuación, podrían ser perjudiciales para nuestra salud.

Mujer mayor tomando pastillas
Tomar un medicamento en mal estado podría pasarnos factura | Getty Images

Así pues, varios especialistas de Atención Primaria del Departamento de Salud de la Ribera explican la importancia de mantener los medicamentos en un estado de conservación óptimo. Concretamente, aseguran que "deben respetarse para no perder su eficacia y seguridad".

¿Cómo pueden afectar las altas temperaturas a los medicamentos?

Si nos fijamos en cualquier prospecto, veremos que en su interior se indica que deben estar conservados y aislados lejos de la humedad, el aire y el calor. La razón de esto se debe principalmente a su efecto activo, ya que el cambio repentino de temperatura puede provocar alteraciones y estas podrían repercutir en nuestro cuerpo.

Entre ellos podemos destacar principalmente un cambio de aspecto, de potencia e incluso de composición química. Dicho de otra forma, los medicamentos expuestos al calor pueden perder su eficacia y alterar su composición, de tal forma que ingerirlos en ese estado no sería para nada saludable.

▶️ VÍDEO: El consejo de la semana

Aunque todos los medicamentos deben ser conservados tal y como se indica en el prospecto, debemos tener especial cuidado con algunos en concreto. Existen varios que por su aspecto ya de primeras podrían indicarnos su estado, como por ejemplo las cremas, los colirios, los supositorios y los óvulos.

Sin embargo, no está de más recordar que cualquier medicamento que no haya sido conservado en óptimas condiciones o, que incluso, presente un estado o apariencia 'sospechoso', no debemos ingerirlo nunca bajo ningún concepto.

En estos casos lo mejor que podemos hacer es acudir a nuestro centro de salud o consultar con el médico que nos recetó dicho medicamento. Asimismo, vamos a ver a continuación cuál es la forma correcta de conservar los medicamentos.

Así es como debes conservar los medicamentos

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha establecido una serie de consejos que pueden ser de gran utilidad en estos casos. Si seguimos estos sencillos pasos, nos aseguraremos de conservar nuestra medicación en las mejores condiciones.

Médico con pastillas en su mano
Debemos mantener en un lugar fresco y seco los fármacos | Getty Images

De forma general, lo más aconsejable es que antes de nada leamos detenidamente el prospecto que viene en el paquete. Si estos medicamentos los tenemos en casa, lo mejor es que se guarden en lugares frescos y secos.

En lo que respecta a algunos medicamentos, todos aquellos que necesiten conservarse entre 2º C y 8º C lo ideal sería que estuviesen en la nevera. Si, por otra parte, tenemos que realizar un viaje en coche, es totalmente desaconsejable guardarlos en el maletero o la guantera.

Y en casos donde estemos cerca de niños, debemos asegurarnos que estos no estén a su alcance. De igual forma, para evitar riesgos, también está indicado conservarlos en sus envases originales. Si, por el contrario, existen personas de edad avanzada que requieren su uso, en estos casos lo mejor es optar por un pastillero que indique la dosificación diaria.