Un hombre comiendo sushi con palillos en un restaurante japonés

Los 7 trucos de los japoneses para estar siempre delgados comiendo de todo

La delgadez de los japoneses siempre ha llamado la atención, sobre todo, porque no hacen dieta para mantenerla

Perder peso sin pasar hambre ni matarse haciendo ejercicio es una de las cosas que todos deseamos alcanzar. De hecho, tener un buen cuerpo y adelgazar se ha convertido en una necesidad desde que la obesidad se instauró en nuestra sociedad.

La razón por la que el sobrepeso se ha convertido en un problema se debe, en gran parte, a la alimentación. Y es que comemos alimentos altos en calorías y grasas que después no gastamos a lo largo del día, debido a que nuestra vida es cada vez más sedentaria.

Este problema se intenta solucionar de forma exprés, sobre todo cuando llega al verano, a través de las dietas milagros, que cuentan con un alto riesgo para la salud. Ahora, los japoneses comparten sus trucos para no hacer nada de eso y mantenerse esbeltos.

La japonesa es una sociedad envidiada por Europa y América, en lo que al peso se refiere. Los ciudadanos del país del sol naciente cuentan con unas costumbres diferentes, lo que también se refleja en su estado físico. Si tú también quieres descubrir los métodos que tienen para mantenerse en forma, ¡sigue leyendo!

¿Cuáles son los secretos de los japoneses para no engordar?

La sociedad japonesa tiene muy interiorizada una forma de entender la vida única. Esto también se plasma en la forma de relacionarse con la comida y los trucos que tienen para controlar el peso. Descubre a continuación cuáles son sus principales secretos:

Tres mujeres japonesas con un montón de mandarinas delante
Los japoneses tienen sus trucos para mantenerse en forma | Getty Images

1. Aprender a no comer demasiado

El primer truco consiste en no llenarse con la comida. Los japoneses lo hacen a través del método Hará Hachi Bu. Es una técnica por la que dejan de comer cuando ya se sienten algo saciados.

Así, terminan satisfechos con la comida, pero no se dan un atracón como sí sucede en los países occidentales. Una de nuestras costumbres es comer hasta no poder con un bocado más.

2. Adiós al gimnasio, pero no al movimiento

Otro de los trucos, por extraño que parezca, es el de evitar el gimnasio. Los japoneses no acostumbras a darlo todo entrenando, sino que optar por otro tipo de trabajos más moderados.

Es el caso, por ejemplo, del yoga. También son fanáticos de los estiramientos y suelen salir a pasear de forma diaria. De este modo, reducen al mismo tiempo el estrés, por lo que el cuerpo no acumula tanta grasa.

Enfoque de las zapatillas de una persona mientras corre
Los japoneses están siempre en movimiento | Getty Images

3. Ingerir alimentos de fácil digestión

Dentro de la alimentación japonesa, lo que más ayuda a no engordar es el introducir en la dietaingredientes que son fáciles de digerir por parte del organismo. En los meses de verano, su costumbre es consumir alimentos crudos. Después, los cocinados los dejan para el invierno.

4. Basar la alimentación en el yin y el yang

Este truco puede que sea uno de los menos conocidos, pero es uno de los más efectivos para adelgazar según la cultura japonesa. Fue el filósofo George Ohsawa quien llevó a cabo esta dieta macrobiótica.

Sus principios fundamentales son la alimentación, la meditación, el ejercicio, y la energía del yin y el yang. Para llevarla a cabo, se trata de comer bien y también buscar la armonía y el equilibrio del cuerpo.

Una mujer mayor japonesa comiendo verdura
La alimentación japonesa se basa en una búsqueda del equilibrio | Getty Images

Por ello, la comida se divide en distintos porcentajes. Hay que consumir entre un 40 y un 60% de cereales integrales y entre un 20 y un 30% de frutas y verduras. Por último, es necesario incluir entre un 10 y un 25% de judías y sus derivados.

5. La técnica de la respiración prolongada

Otra de las técnicas que llevan a cabo los japoneses para perder peso es la de la respiración prolongada, que tiene la categoría de técnica tradicional. Para llevarla a cabo, hay que respirar durante tres segundos y, después, exhalar de forma fuerte durante otros siete. La razón de que funcione reside en la composición de la grasa.

En este sentido, la grasa se forma por hidrógeno, carbohidratos y oxígeno. Cuando este último llega a las células, se termina descomponiendo en agua y carbono. Por ello, cuanto más oxígeno utilice nuestro organismo, más grasa será capaz de quemar.

Mujer practicando yoga, en concreto, la postura apanasana
Manteniendo una buena postura, los japoneses evitan engordar en exceso | Getty Images

6. Tener una buena postura, también importante

La postura es otra de las variables a tener en cuenta según la cultura japonesa. Ellos son capaces de mantenerla debido al método ideado por el importante médico Toskihi Fukutsudzi.

Para corregir la postura, hay que sentarse en el suelo estirando las piernas y colocar una toalla enrollada debajo de la espalda. Después, hay que tumbarse con la toalla bajo la cintura, siempre en postura recta, y acercar los dedos de los pies hasta formar un triángulo.

Cuando se haya logrado esta postura, hay que levantar los brazos por encima de la cabeza, intentando juntar los meñiques. Cuando se consiga, el objetivo es mantenerse así cinco minutos.

7. El baño caliente, un buen método

Por último, otro de los trucos de los japoneses para adelgazar es tomar baños con agua caliente. De este modo, ayudan al cuerpo a quemar calorías. Además, esta costumbre también tiene otros beneficios.

Entre ellos, destacan la reducción de los niveles de azúcar en sangre, la facilidad para conciliar el suelo, así como la disminución de la inflamación. Para conseguir el objetivo, basta con tomar un baño de 20 minutos con el agua a una temperatura entre 38 y 42 grados.